Cine / Crítica de "El inocente": Un policial donde todos parecen culpables
Calificación: Muy buena. Intérpretes: Mario Casas, Aura Garrido, Alexandra Jiménez, Martina Gusmán y José Coronado. Dirección: Oriol Paulo. Género: Policial. Emisión: Netflix.

Domingo 09 de Mayo de 2021

En “El inocente” nadie es inocente. O todos parecen culpables. Sin escapar de un esquema bastante transitado -una muerte accidental, la cárcel, la vida rehecha después de la prisión y el pasado que vuelve para cobrar su deuda- el guionista y director Oriol Paulo lleva a escena con ritmo sostenido la novela de Harlan Coben en la que se basa el envío estrenado en Netflix y que recuerda las atmósferas de los inmortales Dashiell Hammett o Raymond Chandler. En tanto, la narrativa de Paulo evoca -con la estética y la dinámica audiovisuales de la actualidad- el estilo de directores como Henri-Georges Clouzot, y más cerca en el tiempo, Curtis Hanson, entre otros referentes del cine negro y policial.

El inocente | Tráiler oficial | Netflix

Los ocho episodios son presentados por una voz en off que aporta contexto y explica las motivaciones que tiene cada personajes protagónico para actuar como lo hace, se trate tanto de las víctimas como de los villanos. El trabajo tiene también algunos puntos de contacto con “Sky Rojo”, la serie española de Netflix protagonizada por Lali Espósito, en el hecho de que parte de la trama tiene su origen en la trata y en que transcurre en un club nocturno donde se explota sexualmente a mujeres que finalmente intentarán hacer justicia.

Una de las prostitutas reclutadas es Kimmy, interpretada por Martina Gusmán, que actúa con su acento argentino con el detalle de que ilustra su origen con una estampa de Eva Perón pegada en el espejo del camarín del club donde trabaja. La historia de Kimmy y de otras tres compañeras se cruza con la del personaje que abre la serie, interpretado por Mario Casas, que en el inicio de la serie mata a un joven por accidente. También con los de una detective y hacker, la policía que investiga el crimen y sus ramificaciones, los padres de la víctima y un miembro del Servicio de Inteligencia española. Todos componen un relato cargado de giros que sorprenden hasta el último minuto del capítulo final, lo que deja abierta la posibilidad de una segunda temporada.