Chávez volvió por sorpresa de Cuba y dio más detalles sobre su salud
"Que nadie crea que mi presencia aquí significa que hemos ganado la batalla", advirtió. Admitió que estuvo cuatro días en terapia intensiva y que la cirugía que sufrió fue "profunda".

Martes 05 de Julio de 2011

Caracas.- El presidente Hugo Chávez retornó sorpresivamente ayer de madrugada a Venezuela, tras pasar casi un mes internado en Cuba, donde le extirparon un tumor canceroso. Chávez apareció más tarde ante una multitud en el palacio presidencial, donde dio un discurso vestido de uniforme verde oliva y boina roja. Allí admitió que estuvo internado hasta el 24 de junio en terapia intensiva, que pasó "horas muy difíciles" y que ya comenzó el tratamiento posoperatorio, lo que implicaría tal vez quimioterapia y radioterapia. El diagnóstico médico preciso, sin embargo, sigue sin conocerse, dado que los médicos del presidente venezolano o sus pares cubanos no han dicho una palabra.

A las dos de la madrugada, vestido de equipo deportivo y con aspecto mucho más recuperado, Chávez arribó al aeropuerto internacional de Caracas, donde fue recibido por el vicepresidente Elías Jaua y algunos de sus ministros, según imágenes que más tarde difundió la televisora estatal, que titulaba la noticia "Volvió el Comandante Presidente". "Estoy bien, me siento bien al epicentro de Bolívar!", afirmó Chávez a su regreso.

El inesperado retorno sorprendió a los venezolanos en el feriado "puente" para conectar el pasado fin de semana con los dos días festivos decretados para celebrar el Bicentenario de la independencia.

Cita vespertina. Varias horas más tarde, cuando ya eran las 17.30 en Venezuela, Chávez apareció en un balcón del Palacio de Miraflores ante una multitud que lo vivó permanentemente. El mandatario vestía uniforme militar y boina roja. Se lo vio y escuchó fuerte y saludable. Ese era claramente el mensaje que quería transmitirle al país. Miles de personas, muchas de ellas identificadas con camisas y boinas rojas, acudieron desde temprano al lugar, dado que se había anunciado el discurso de Chávez durante la mañana. Después de iniciar su alocución con vivas a la revolución, a Venezuela y Cuba, Chávez aseguró que "esta batalla también la ganaremos. La ganaremos juntos". El mandatario habló de "las dificultades de esta batalla", y advirtió: "Que nadie crea que mi presencia aquí significa que ganamos la batalla. Hemos comenzado a remontar la cuesta, hemos comenzado a vencer el mal". Chávez evocó a Simón Bolívar, a Dios y a la Virgen, e incluso a "los espíritus de la sabana", como ya hiciera el jueves pasado al admitir desde Cuba que tenía cáncer. Dijo que los "días pasados fueron difíciles", pero "no entraré en muchos detalles". Reiteró entonces a grandes trazos el relato ya hecho el jueves, en cuanto al rol decisivo que tuvo según él Fidel Castro y a las dos operaciones que le hicieron. Fueron "horas muy difíciles. La segunda intervención fue profunda", dijo, dando así algunos detalles hasta ahora desconocidos. El "20 de junio fue la intervención, nunca se me olvidará. El 24 de junio estaba aún en terapia intensiva, en lenta pero franca recuperación", relató Chávez, quien proveyó estos datos en medio de frondosas citas retóricas. Pese a todo, "nunca perdí el contacto con el vicepresidente y el gobierno", aseguró en tácita respuesta a las críticas por no delegar el mando. Luego relató el viaje en avión a Venezuela desde Cuba, para "estar presente en el aniversario 200 de Venezuela", a cuyos fastos sin embargo advirtió que no concurrirá. Pasada la media hora de discurso, apareció en el balcón una de las hijas de Chávez, al parecer a recordarle que ese era el tiempo acordado para su discurso. Chávez continuó sin embargo por unos diez minutos más, en los que adelantó "que ahora entraré en una segunda etapa de tratamiento, que ya ha comenzado, y luego en una tercera", al parecer en referencia al tratamiento con radiación o quimioterapia que exige el cáncer. También hizo referencia a sus drásticos cambios de dieta: "Ahorita me toca yogur".

Enigma sin develar. Pese a estas nuevas revelaciones hechas por Chávez, el tipo y grado de cáncer que sufre sigue siendo un misterio. Su gobierno no ha dado partes médicos, y la única información proviene del propio paciente. La comunidad médica, en base a lo dicho por el líder boliviariano y una serie de indicios clínicos, cree que Chávez sufre de cáncer de colon, y tal vez en una fase bastante avanzada.

Este manejo opaco de la información de la salud de Chávez es muy criticada por la oposición, que la contrasta con la total transparencia con que fueron tratadas las enfermedades de otros mandatarios regionales. El diputado opositor Alfonso Marquina manifestó su satisfacción por el regreso de Chávez y por lo que consideró como "la estabilización de una situación irregular, en la cual se mantenía al país, que era un presidente ejerciendo, cumpliendo sus funciones, desde La Habana, Cuba".

"El presidente tiene que hablarle claro y jugarle limpio a los venezolanos, lo que no está haciendo en este momento", dijo el alcalde de Caracas, Antonio Ledezma. "El presidente, a lo que no tiene derecho, es a gobernar desde una ciudad extranjera. Acaba de hacer lo correcto, que es retornar", agregó Ledezma, un veterano líder opositor quien podría ser uno de los aspirantes para enfrentar a Chávez en las elecciones de 2012. "Le pedimos al gobierno que no siga mintiendo", dijo a su vez a la prensa Ismael García, diputado por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).