Jueves 04 de Febrero de 2010
Buenos Aires.— Un matrimonio y sus hijos dos pequeños hijos fueron asaltados por cuatro delincuentes que los sorprendieron a metros de su casa de la localidad bonaerense de Ramos Mejía con el auto cargado para salir de vacaciones a la costa atlántica y los retuvieron allí por un dramático lapso de tiempo.
"Fueron dos horas de terror y angustia", dijo la dueña de casa. Según la mujer, los delincuentes mantuvieron apuntado al menor de sus hijos, de 7 años, para atemorizarlos y obligarlos a entregar dinero.
Ocurrió cerca de las 4.50 en la puerta de un edificio situado en Yerbal 316, casi esquina Bolívar, donde viven Julio Estébales, su esposa y sus dos hijos pequeños. Estébales había ido a buscar su VW Bora al garaje a pocos metros de su casa y tenía el equipaje en orden para salir de vacaciones, cuando fue sorprendido por cuatro ladrones que llegaron a bordo de una auto marca Toyota negro y lo amenazaron con fines de robo.
La banda obligó al hombre a llevarlos hasta su casa, ingresó al hall del edificio y mientras dos delincuentes se quedaron con él, otros dos subieron y redujeron a su esposa y a los niños.
La mujer fue sorprendida cuando estaba en una de las habitaciones por los delincuentes, que mantenían comunicación con los que se hallaban junto a su esposo, para que les diera las indicaciones de dónde estaba el dinero y los objetos de valor.
Dos horas. Mirta Sandoval, esposa de Estébales, contó el asalto. "Los delincuentes sorprendieron a mi marido cuando sacaba el auto del garage y venía al departamento a buscarnos para viajar. Fueron dos horas de horror y angustia", dijo
Al momento de la irrupción de los ladrones en la casa, la mujer se encontraba en una de los cuartos con su beba de un mes y medio, mientras que en otro estaba su hijo de 7 años, que fue despertado por uno de los ladrones con el fin de atemorizar a los padres para que entregaran el dinero y las alhajas.
"Uno de ellos le decía en voz alta a mi hijo: «Decile a tú mamá que nos diga dónde está toda la plata que guardan», y le apuntaba con un arma", recordó la mujer. "Le hablaban fuerte y le gritaban al nene, lo despertaron cuando dormía", recordó.
Mirta explicó que en un momento uno de los ladrones se llevó a su esposo a dar vueltas en el auto y que ella optó por entregarle a sus cómplices el dinero que tenían, cerca de 10 mil pesos y algunas cadenitas y anillos de oro. Contó que antes de irse los delincuentes le dijeron que no hiciera la denuncia y que ella prometió obedecer siempre y cuando dejaran a su marido ileso. Su esposo fue finalmente abandonado cerca de San Justo. (Télam)