Caen una mujer, su amante y el sicario
Buenos Aires.— Una mujer de nacionalidad boliviana fue detenida en la localidad bonaerense de Escobar acusada del crimen de su marido, el cual habría planificado y ejecutado con la ayuda de su amante y un sicario, también apresados, y con la finalidad de quedarse con todos los bienes de la víctima.

Sábado 06 de Diciembre de 2008

Buenos Aires.— Una mujer de nacionalidad boliviana fue detenida en la localidad bonaerense de Escobar acusada del crimen de su marido, el cual habría planificado y ejecutado con la ayuda de su amante y un sicario, también apresados, y con la finalidad de quedarse con todos los bienes de la víctima.

  Fuentes policiales informaron que los sospechosos detenidos son Delfina Hualpa, de 31 años; su amante, Hipólito Esteban Flores, de la misma edad; y Marcelo Escobar, de 33 años, quien habría sido el ejecutor del homicidio. Los tres fueron capturados durante una serie de allanamientos llevados adelante la madrugada de ayer en domicilios de Escobar, en la zona norte del conurbano bonaerense.

  El crimen que desencadenó las investigaciones ocurrió el 10 de febrero pasado cuando Rolando Mamani Cahuana, de 34 años y nacionalidad boliviana, fue asesinado en su vivienda de Escobar. De acuerdo con la denuncia radicada por la esposa, tres desconocidos ingresaron a la finca y sorprendieron al hombre cuando descansaba.

  Siempre de acuerdo con esa primera declaración, los delincuentes se apoderaron de poco más de 5 mil pesos, un teléfono celular y, antes de escapar, golpearon a Mamani en la cabeza, lo que le ocasionó severas heridas que le provocaron la muerte.

  Sin embargo, las investigaciones encaradas por la DDI de Zárate-Campana permitieron determinar que el crimen fue consecuencia de un plan trazado por la mujer de la víctima y el amante de ella. La pareja, cuya intención era quedarse con las posesiones de Mamani, contrató como sicario a Escobar, quien según constataron los pesquisas posee graves antecedentes por delitos contra las personas de nacionalidad boliviana y cobró 4 mil pesos para ejecutar el trabajo. l (Télam)