Caen sospechosos de un crimen en Godeken
Los dos jóvenes sospechosos de haber matado a un comerciante de esta localidad para robarle dinero y otras pertenencias fueron apresados ayer a las cinco de la madrugada mientras dormían en un galpón de chapa ubicado en la zona periférica de la localidad de Beravebú.

Domingo 02 de Noviembre de 2008

Godeken. — Los dos jóvenes sospechosos de haber matado a un comerciante de esta localidad para robarle dinero y otras pertenencias fueron apresados ayer a las cinco de la madrugada mientras dormían en un galpón de chapa ubicado en la zona periférica de la localidad de Beravebú. Los detenidos, quienes confesaron ante la policía haber cometido el hecho, están alojados e incomunicados en la Alcaidía de Melincué y serían indagados mañana por la jueza de Instrucción de esa ciudad, Elizabeth Mangini.

Un llamado anónimo a la policía posibilitó capturar a los presuntos autores del crimen de Luis José Faenze, de 62 años, cuyo cuerpo fue hallado el miércoles último en el baño de su vivienda con varias puñaladas en la espalda, otra en el cuello y un corte en el gluteo derecho.

"Si bien los detenidos aún no prestaron declaración en el tribunal todo indico que de acuerdo a las confesiones que hicieron ante la policía y los elementos secuestrados el caso estaría esclarecido", dijo el subjefe de la Unidad Regional IV del departamento Caseros, con asiento en Casilda, Rogelio Piccioni.

Los imputados fueron identificados como Humberto Facundo Torres, un muchacho de 21 años con domicilio en Godeken, y Angel Gastón Giacobe, de 27 y residente en Beravebú.

Tras cometer el crimen se habían alejado de la zona con un Fiat Uno perteneciente a un peluquero de Firmat. Ese vehículo e fue encontrado a las pocas horas en jurisdicción de la localidad cordobesa de Laguna Larga. Pero los delincuentes prefirieron volver y ayer fueron atrapados en Beravebú sin ofrecer resistencia. Estaban descansando en el piso de tierra de un precario galpón de chapa situado en las calles Alberdi y Chacabuco detrás un playón de estacionamiento.

Al momento de la detención los sospechosos tenían consigo poco más de cuatrocientos pesos cada uno y dos teléfonos celulares de los cuales el que estaba en poder de Torres le faltaba el chip y pertenecería a la víctima.

Luego del secuestro de esos elementos, un grupo de uniformados se trasladó hasta la vecina localidad de Godeken e incautó en el interior de la casa del padre de Torres una cuchilla de quince centímetros de hoja que fue utilizada en el crimen, además de alhajas y un reloj pulsera robadas a Faenze y que estaban en el patio de la vivienda debajo de unas chapas.

El lugar allanado fue apuntado por Giacobe, quien además habría reconocido ante la policía ser participe del asesinato.

Para el avance de la investigación fue clave el testimonio de Soledad, una chica de 16 años, que confesó en la comisaría de Godeken que su hermano y su novio mataron a Faenza para robarle dinero y otros elementos.