Cada dos días una escuela rosarina pide la protección de la GUM
Para encarar la problemática, la fuerza creará un grupo especial cuya exclusiva tarea será el seguimiento preventivo de los establecimientos enclavados en barrios con mayor conflictividad social.

Jueves 27 de Mayo de 2010

La Guardia Urbana Municipal (GUM) recibe cada dos días el llamado de directivos de escuelas rosarinas que aducen problemas de violencia o inseguridad dentro o en el entorno de la institución.

Para encarar la problemática, la fuerza creará un grupo especial cuya exclusiva tarea será el seguimiento preventivo de los establecimientos enclavados en barrios con mayor conflictividad social. Al mismo tiempo, el área informática hará un monitoreo de las redes sociales en internet para detectar a grupos de adolescentes que pactan peleas o encuentros que pueden acarrear consecuencias graves.

Por lo pronto, el Ministerio de Educación trabaja con un gabinete socioeducativo conformado por psicólogos y psicopedagos, con quienes se abordan las situaciones de violencia.

En los últimos meses los directivos de escuelas rosarinas de distintos niveles acudieron a la GUM frente a situaciones que los desbordan y cuyos orígenes son múltiples. Según confiaron varios docentes a este diario, la vulnerabilidad social y económica, las adicciones y los conflictos familiares suelen ser los disparadores de incidentes que se dan dentro o fuera del aula.

En lo que va de mayo, diez escuelas llamaron a la GUM por inconvenientes como inseguridad, peleas entre alumnos, robos y hasta el miedo de los maestros a ser golpeados por estudiantes o sus familiares.

Desde el Ministerio de Educación explicaron que el abordaje de los casos dentro de las escuelas está a cargo del gabinete socioeducativo, conformado por psicólogos y asistentes sociales que activan un "protocolo acorde a cada situación".

En lo que va de mayo seis escuelas elevaron el pedido de protección: la Nº 1.375 Pocho Lepratti (Riobamba 7769), la de Enseñanza Media para Adultos Nº 1.223 (Matienzo 5204), la Cooperativa de Trabajo Docente (Constitución 1937), la Nº 90 Franklin Roosevelt (Córdoba 3845), la Especial 2.010 profesor Martín Herrera (Ovidio Lagos 285), la Nº 79 Eva Perón (pasaje Quinta Biselli 5692) y la Escuela de Enseñanza Media Nº 240 (pasaje Quinta Biselli 5728).

Como la problemática no es privativa de un sector o condición social, se sumaron otras cuatro escuelas: una de la zona norte y tres del macrocentro. Desde que empezaron las clases, la GUM acumuló medio centenar de llamados de escuelas rosarinas pidiendo asistencia.

Experiencia. El titular de la fuerza municipal, Mariano Savia, explicó que "los educadores hacen saber que recurren a la GUM por una suerte de devolución de confianza en la institución, luego de una experiencia positiva en Villa Banana, donde el año pasado se reescolarizaron 50 jóvenes, se logró frenar el consumo de pegamento, y hubo un trabajo de proximidad y seguimiento con jóvenes que dejaron de delinquir".

Para comenzar a tomar contacto con los casos de forma directa, tanto la GUM como la subsecretaria de Prevención Municipal comenzarán a realizar recorridos y patrullajes de seguridad de manera sorpresiva y aleatoria por los establecimientos educativos.

Habrá seguimientos preventivos para detectar y clausurar negocios que vendan alcohol, pegamento o cualquier otro elemento que pudiera cambiar la conducta de los jóvenes.

"Es importante realizar abordajes territoriales con contenido social para detectar vulnerabilidad familiar, violencia interpersonal o de género, casos de abandono de menores, contención y reinserción de grupos en situación de calle para un tratamiento de manera interdisciplinaria", amplió Savia a LaCapital. En ese marco se trabaja en la creación de un área de seguridad escolar que cumplirá funciones de manera permanente en los sectores más vulnerables (ver aparte)

Los docentes no están ajenos a sufrir la violencia. "Eso denota el quiebre ético, ya que en general los maestros no eran agredidos. Las políticas de exclusión de la década del 90 acentuaron la desigualdad y tuvieron su expresión máxima luego del 2001", indicó el funcionario municipal.