Miércoles 15 de Mayo de 2013
Al menos cuatro personas fueron baleadas o golpeadas tras cometer robos y una decena de viviendas de presuntos delincuentes fueron incendiadas en los últimos días en Paraná, en una sucesión de episodios que los investigadores aseguran que fueron cometidos por "justicieros" que salen a las calles a la noche para vengar delitos.
Fuentes judiciales y policiales confirmaron ayer que se investiga si el grupo, que fue bautizado como Los Dragones por los incendios que provocan, fue el responsable de herir a balazos a dos hombres y de golpear a otros dos entre el viernes y el domingo. También se procura determinar si son los mismos que quemaron al menos 10 casas de delincuentes en barrios periféricos de la capital entrerriana en las últimas semanas.
El jefe de policía de Paraná, Ricardo Frank, reconoció ayer al Diario Uno de esa ciudad que es "más que llamativo" que en los últimos días tres personas vinculadas con los robos de motos, arrebatos o asaltos fueran internadas con balazos en las piernas o golpes recibidos en circunstancias poco claras. Y explicó que las personas atacadas "tienen frondosos prontuarios" y "han recibidos balazos en zonas donde las lesiones pueden llegar a superarse con el transcurso de los días. No fueron heridos en zonas vitales, se las produjeron con toda la intención de no provocarles la muerte".
Ninguno de los heridos aportó detalles de las circunstancias en las que fue atacado, aunque la policía está convencida de que sucedió en situaciones vinculadas a su accionar ilegal, dijo Frank. Y aseguró que no tiene ningún tipo de información oficial o privada de que él o los responsables de las agresiones sean personal de seguridad de alguna fuerza o bien retirados de las mismas.
En la heladería. Uno de los hechos ocurrió el pasado viernes cuando un joven de 22 años identificado como Samuel Sosa y domiciliado en el barrio Paraná XVI fue baleado en el fémur tras asaltar una heladería de la cual se llevó 500 pesos.
En medio del hecho un vecino llamó a la policía y al llegar los móviles los malvivientes escaparon. En una situación aún no esclarecida, a pocos metros del local Sosa fue baleado y su cómplice pudo escapar. El herido quedó tendido junto a un revólver calibre 32 y el dinero malhabido. Lo que quedó claro para los pesquisas es que quien lo baleó no quiso matarlo sino amedrentarlo. Los vecinos de la zona aseguraron a la prensa que se trató de "un vengador" que apareció en el lugar del hecho y frustró la huida del asaltante.
En tanto, también durante el fin de semana dos jóvenes que iban a robar una moto fueron atacados a golpes por un grupo que los sorprendió en la calle y que los mandó al hospital con fuertes golpes y pérdida de piezas dentales.
Finalmente, el domingo un hombre recibió cuatro tiros en las piernas y los pesquisas presumen que fue atacado cuando intentaba cometer un robo.
Asimismo, en las últimas semanas al menos 10 viviendas que se presumen eran habitadas por delincuentes fueron incendiadas y quedaron destruidas en los barrios Maccarone, Puerto Sánchez, Anacleto Medina, San Jorge y Humito.
Redes sociales
Mientras algunos vecinos hacían llegar mensajes a diferentes medios de Paraná satisfechos por el accionar del vengador nocturno, las autoridades policiales trataban ayer de corroborar la veracidad del perfil aparecido en una red social acerca de un grupo de motoqueros que sale a vengarse de ladrones de motos.