Sábado 25 de Mayo de 2013
El periodista Juan José Aucar está acostumbrado a relatar diariamente para el móvil del noticiero de Cablehogar todo lo que acontece en las calles de la ciudad. Pero rara vez lo tuvo que hacer en primera persona como ayer. Es que fue víctima de un brutal ataque a manos de cinco delincuentes que lo emboscaron en la puerta de su casa del barrio Echesortu y que, para robarle el teléfono celular, le provocaron serias heridas que obligaron a su internación en un sanatorio céntrico donde deberá permanecer como mínimo hasta el lunes en observación.
Todo ocurrió en horas de la madrugada cuando Aucar llegaba a su casa de Rioja al 3500. “Cuando introduzco la llave en la puerta para ingresar a mi casa llegó uno de los delincuentes que me agarró desde atrás, del cuello, y me estrelló la cabeza contra la pared. Me decía que tenía un arma y hacía señas mostrándome el bolsillo, por lo que decidí ponerme a forcejear para que si se disparaba el arma sea sobre su cuerpo”, contó el periodista a sus colegas y desde la cama del sanatorio.
Forcejeo. Cuando Aucar forcejeaba con el maleante, “aparecieron cuatro delincuentes más que estaban en tres motos”, dijo el colega. “Ahí me dí cuenta que no podía pelear contra cinco personas, entonces comencé a gritar y a pedir auxilio. Los vecinos empezaron a prender las luces de sus casas y a salir a la calle por lo que los tipos se fueron corriendo. La verdad es que si eso no hubiera ocurrido a mi todavía me estarían pegando”, sostuvo sin disimular el dolor que le provocaron las patadas que recibió en todo el cuerpo.
Aucar reconoció que su reacción enfureció más a los atacantes, pero se manifestó “harto de la violencia” e indicó que no es necesaria más policía sino un trabajo profundo con los sectores más vulnerables de la sociedad. “Es muy difícil saber lo que uno va a hacer en esa situación. Yo reaccioné peleando porque nosotros lo vemos todos los días, son muchísimos estos incidentes”, dijo. Y realizó un mea culpa por su defensa: “La verdad es que no fue inteligente mi actitud, pero fue propio de una persona como muchas que hoy que estamos agotados y no soportamos más tanta violencia”.
Finalmento, el periodista expresó que este tipo de delitos no se soluciona con más policías en la calle. “Esto tiene que ver con un trabajo más serio, más profundo, para acabar y cambiar la situación de esta gente que tiene cero oportunidades de vida, que lo único que puede hacer es eso, lastimar, golpear para conseguir algo”.