Brutal golpiza a dos mujeres en su vivienda
Dos mujeres fueron brutalmente golpeadas la madrugada de ayer en su vivienda del macrocentro en lo que parece ser el desenlace de un robo. Sin embargo, ninguna de las aberturas de la vivienda fue violentada y los autores del hecho no se llevaron ningún electrodoméstico ni el dinero que las víctimas guardaban. Todo salió a la luz a primera hora de ayer cuando Nilda Elena González, de 75 años...

Miércoles 10 de Febrero de 2010

Dos mujeres fueron brutalmente golpeadas la madrugada de ayer en su vivienda del macrocentro en lo que parece ser el desenlace de un robo. Sin embargo, ninguna de las aberturas de la vivienda fue violentada y los autores del hecho no se llevaron ningún electrodoméstico ni el dinero que las víctimas guardaban.
  Todo salió a la luz a primera hora de ayer cuando Nilda Elena González, de 75 años, llamó por teléfono a una de sus hijas para pedirle que fuera a su casa de 9 de Julio 2276 porque tanto ella como su otra hija, Silvia Sapiettro, de 51 años, habían sido atacadas a la madrugada.
  Cuando la mujer llegó a la casa de su madre tuvo que abrir la puerta con su propia llave porque todas las aberturas estaban cerradas y sin signos de violencia. Entonces encontró a su mamá tirada en la cama y a su hermana en el piso de otro dormitorio. Ambas mujeres fueron trasladadas a distintos centros asistenciales donde se diagnosticó que González presentaba fractura de mandíbula y hematomas en los ojos y su hija Silvia un traumatismo grave con hundimiento de cráneo.

Después de las 2. Según pudo contarle González a su hija, alrededor de las 2 de la mañana le pidió a su hija Silvia que la ayudara a levantarse para ir al baño. “La mujer fue operada recientemente por una fractura de cadera y no puede movilizarse sin ayuda, por eso su hija duerme en la casa a fin de poder ayudarla”, confió un vocero policial. Pero Silvia no respondió al llamado de su mamá.
  El reclamo de la mujer volvió a repetirse alrededor de las 5, cuando González sintió un fuerte dolor en la cabeza y se dio cuenta de que estaba golpeada. A duras penas se levantó de la cama para ir hasta el dormitorio de su hija y vio que ésta gemía y se arrastraba por el piso.
  Asimismo, de acuerdo l relato de la mujer, se supo que de la casa faltaron unos 200 pesos en efectivo y un teléfono celular. Sin embargo en la vivienda no había desorden y los agresores no se llevaron electrodomésticos ni dinero.
  El misterioso ataque es investigado por la comisaría 2ª, desde donde se informó que esperaran a que las mujeres se recuperen para poder tomarles declaración a fin de echar luz sobre el oscuro episodio.