Miércoles 10 de Febrero de 2010
Dos mujeres fueron brutalmente golpeadas la madrugada de ayer en su vivienda del macrocentro en
lo que parece ser el desenlace de un robo. Sin embargo, ninguna de las aberturas de la vivienda fue
violentada y los autores del hecho no se llevaron ningún electrodoméstico ni el dinero que las
víctimas guardaban.
Todo salió a la luz a primera hora de ayer cuando Nilda Elena González,
de 75 años, llamó por teléfono a una de sus hijas para pedirle que fuera a su casa de 9 de Julio
2276 porque tanto ella como su otra hija, Silvia Sapiettro, de 51 años, habían sido atacadas a la
madrugada.
Cuando la mujer llegó a la casa de su madre tuvo que abrir la puerta con
su propia llave porque todas las aberturas estaban cerradas y sin signos de violencia. Entonces
encontró a su mamá tirada en la cama y a su hermana en el piso de otro dormitorio. Ambas mujeres
fueron trasladadas a distintos centros asistenciales donde se diagnosticó que González presentaba
fractura de mandíbula y hematomas en los ojos y su hija Silvia un traumatismo grave con hundimiento
de cráneo.
Después de las 2. Según pudo contarle González a su hija, alrededor de las 2 de la
mañana le pidió a su hija Silvia que la ayudara a levantarse para ir al baño. “La mujer fue
operada recientemente por una fractura de cadera y no puede movilizarse sin ayuda, por eso su hija
duerme en la casa a fin de poder ayudarla”, confió un vocero policial. Pero Silvia no
respondió al llamado de su mamá.
El reclamo de la mujer volvió a repetirse alrededor de las 5, cuando
González sintió un fuerte dolor en la cabeza y se dio cuenta de que estaba golpeada. A duras penas
se levantó de la cama para ir hasta el dormitorio de su hija y vio que ésta gemía y se arrastraba
por el piso.
Asimismo, de acuerdo l relato de la mujer, se supo que de la casa
faltaron unos 200 pesos en efectivo y un teléfono celular. Sin embargo en la vivienda no había
desorden y los agresores no se llevaron electrodomésticos ni dinero.
El misterioso ataque es investigado por la comisaría 2ª, desde donde se
informó que esperaran a que las mujeres se recuperen para poder tomarles declaración a fin de echar
luz sobre el oscuro episodio.