Jueves 12 de Abril de 2012
La despenalización del aborto de fetos anencéfalos -con ausencia total y parcial del cerebro- en Brasil quedó ayer al borde de ser aprobada, después de que cinco de los diez magistrados del Supremo Tribunal Federal (STF) votaran en favor de la medida, en el primer día del histórico juicio.
El relator del proceso, Marco Aurelio Mello, abrió la sesión de ayer con una contundente defensa de la interrupción del embarazo en casos de anencefalía, y sostuvo que, en esas situaciones, no se aplica el principio de defensa de la vida, ya que "fetos anencefálicos no tienen vida".
Otros cuatro magistrados apoyaron el voto de Mello: Rosa Weber, Joaquim Barbosa, Luis Fuchs y Carmen Lucia, mientras que el sexto en votar, Ricardo Lewandowski, se pronunció en contra de la despenalización.
Según Lewandowski, la medida "abriría las puertas" para la autorización del aborto de "incontables embriones que padecen de otras enfermedades que puedan acortar su vida intra o extrauterina". Tras el voto del sexto magistrado, el presidente de la Corte Suprema, Cézar Peluzo, interrumpió la sesión, que será reanudada hoy para que se manifiesten otros cuatro jueces. Sólo es necesario un voto favorable más para la despenalización del aborto en casos de anencefalía. El juicio, considerado histórico en el país que alberga al mayor número de católicos del planeta, se desarrolla en medio de protestas de grupos religiosos, que desde anteayer realizan una vigilia delante del edificio del STF para demandar que se mantenga la prohibición del aborto, incluso en los casos de anencefalía. El proceso en debate por la máxima corte constitucional de Brasil se refiere a una petición presentada en 2004 por la Confederación Nacional de los Trabajadores en Salud (Cnts), que argumentó que la prohibición del aborto de fetos anencéfalos representa "una tortura contra la madre", ya que no hay posibilidad de que estos bebés sobrevivan por un largo período, y supone también un riesgo para la salud de la gestante.
Médicos consultados por el STF antes del juicio confirmaron que, en su mayoría, los bebés anencéfalos mueren instantes después de llegar al mundo, y destacaron que el eletroencefalograma realizado a estos niños es idéntico al de una persona que sufre muerte cerebral.
"La anencefalía es incompatible con la vida y corresponde a la muerte cerebral", afirmó el ginecólogo Thomaz Gollop, de la Universidad de Sao Paulo y coordinador del Grupo de Estudios sobre Aborto de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia. No obstante, grupos religiosos, entre ellos la poderosa Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, se oponen a esta tesis, y sostienen que la vida debe ser respetada hasta su término natural. l (DPA)