Boxeo: Maravilla, de la idolatría al papelón
A Sergio Martínez lo castigaron más duro en su país que Cotto en el Madison para arrebatarle el título mundial mediano.

Lunes 09 de Junio de 2014

Hace menos de dos años, Sergio Maravilla Martínez pasaba de ser un desconocido para el gran público argentino a convertirse en una celebridad del deporte nacional. Sin embargo, la dura derrota sufrida ante el boxeador puertorriqueño Miguel Angel Cotto parece haber provocado un nuevo giro de 180 grados en su consideración.

El nocaut técnico que sufrió en el Madison Square Garden de Nueva York no sólo significó para Martínez haber perdido el título de los medianos del Consejo Mundial de Boxeo en su segunda defensa, sino también quedar en medio de críticas hirientes de muchos de sus compatriotas, algunos de los cuales hasta le exigen el retiro como profesional.

"Diste asco, hermano", escribió un usuario en la red social Twitter sobre el boxeador que en 2001 dejó la Argentina con hambre y en silencio y que en una década regresó al país convertido en campeón mundial.

Las críticas se multiplicaron en las redes sociales, pero tampoco los medios mostraron mucha piedad. "Papelón de Maravilla", tituló ayer el canal de cable TN en su pantalla. "Después de un combate sin equivalencias, terminó desfigurado", afirmó el diario La Nación, mientras que el portal informativo Infobae destacó en grande: "Así quedó la cara de Martínez".

La noche del 15 de septiembre de 2012, en Las Vegas, Maravilla ascendió al cielo del boxeo argentino cuando derrotó por puntos al mexicano Julio César Chávez Jr. y alcanzó el título que hace algunas horas quedó en manos de Cotto.

Pocos, hasta ese momento, conocían a ese boxeador bien vestido, de discurso sincero y sentido, que aparecía en cada nota periodística relatando que empujado por la crisis económica de su país, la que dejó al 50 por ciento de la población en la pobreza, había partido rumbo a España, como en una película, en busca de su destino.

En Madrid mendigó en iglesias, fue detenido por la policía y deambuló sin rumbo hasta que dio con su "amigo", "hermano" y entrenador Pablo Sarmiento, el mismo que en el Madison decidió que había sido suficiente el castigo que Maravilla -ahora para algunos es Pesadilla- recibía de Cotto y evitó que ingrese a pelear en el 10º round.

Aun en la pobreza, la carrera boxística de Martínez no paró de crecer. Lejos de su tierra forjó su figura a fuerza de combates y triunfos en Europa y Estados Unidos.

"A veces me pregunto por qué estoy boxeando. En mi naturaleza no está golpear a un tipo hasta que se cae", le dijo el quilmeño en 2012 a la edición española de la revista Rolling Stone.

El triunfo ante Chávez Jr. en el que conquistó el cinturón lo transformó en celebridad. Las marcas de ropa más costosas lo eligieron su modelo, fue recibido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner e ingresó a la televisión para sumarse al elenco de "Bailando por un sueño", el programa más visto de la Argentina. Todo era aplausos.

Acaso Martínez llegó tarde al éxito que, a veces, exige la Argentina. La victoria ante Chávez le dejó una rodilla seriamente lesionada y una mano fracturada a los 37 años.

Su primera defensa del cinturón, en abril de 2013 ante el británico Martin Murray, fue un suplicio. Cayó dos veces, volvió a lesionarse la rodilla derecha y sembró dudas en el público a partir de una victoria que fue inmerecida

Quince meses y nueve rounds después de aquel triunfo ante 60 mil personas en el estadio de Vélez, para muchos Maravilla debe poner fin a su carrera a sus 39 años. Seguramente tengan razón. Su físico no da para más, pero, ¿se puede ser tan despiadado con él?

"... en las grandes guerras sobre el ring, campeones como vos se la aguantan, y si hay que morir lo hacen de pie. La gloria queda", fue el mensaje que le envió a Martínez el Chino Marcos Maidana, otro salido del mismo barro y con mucha más sabiduría que los críticos de ocasión.

El retiro y una posible fractura

El entrenador de Sergio Martínez, Pablo Sarmiento, admitió que le solicitó a Maravilla que la derrota en Nueva York “haya sido la última pelea” de su extensa carrera profesional. “Espero que haya sido su última pelea. Voy a hablar con él y trataré de que me haga caso”, dijo Sarmiento, responsable de detener el combate que el bonaerense (51-2-2, 28 nocauts) perdió ante Cotto (39-4, 32 nocauts) por nocaut técnico en el 10º round, tras caer cuatro veces, tres en el primer round y la restante en el noveno. Ayer se conoció que Maravilla tendría una fractura de tabique nasal, según contó un miembro de la Comisión de Boxeo de Nueva York, luego de las primeras curaciones que le hicieron.