Jueves 22 de Agosto de 2013
La renuncia de Benedicto XVI se la inspiró Dios y el carisma de Francisco conforta cada vez más en esa convicción al Papa emérito, según confidencias hechas a un amigo cercano, divulgadas por la web católica Zenit.
"Dios me lo dijo", respondió Benedicto XVI a una persona de confianza que lo visitó recientemente en el antiguo monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano, donde reside.
No se trata de una aparición o de un fenómeno similar, sino de una "experiencia mística", precisó el Papa alemán a su interlocutor, para evitar cualquier especulación de tipo milagrosa.
Benedicto XVI agregó que cuanto más constataba el gran "carisma" de su sucesor, más comprendía que su decisión había sido "voluntad de Dios".
Se trata de la primera vez, si bien en forma indirecta, que se conocen las razones profundas de la renuncia del pontífice alemán, presentada en latín el 11 de febrero a un grupo de cardenales, hecho inédito en la historia reciente de la Iglesia.
El primer Papa emérito de la Iglesia católica contó también que esa "experiencia mística" prosiguió durante los meses sucesivos a su renuncia, lo que hizo crecer en su corazón "un deseo absoluto de permanecer a solas" con Dios, "recogido en la oración".
Joseph Ratzinger, de 86 años, quien visitó el domingo pasado la residencia de verano de los Papas en Castel Gandolfo, a las afueras de Roma, donde permaneció unas tres horas, parece estar más contento y en mejor forma física con respecto al inicio del año, poco antes de renunciar, cuando adujo problemas de edad y cansancio. Ahora, retirado en un monasterio ubicado en los jardines del Vaticano, recibe ocasionalmente a amigos y cuenta para su servicio con cuatro laicos consagrados.
Respetando su promesa, no interfiere en los asuntos internos de la Santa Sede, si bien reside a pocos metros de la Casa Santa Marta, donde vive su sucesor. Según fuentes internas, Francisco lo consulta con regularidad, ya que lo considera como "un abuelo sabio".
"Es como tener al abuelo en casa, pero el abuelo sabio. En una familia el abuelo está en casa, es venerado, es amado y es escuchado. El es un hombre de una gran prudencia, no se mete", aseguró Francisco a los periodistas que lo acompañaban a finales de julio en el vuelo de regreso a Roma procedente de Río de Janeiro.
Zenit recalca que Benedicto XVI "no comenta y no revela secretos, no concede declaraciones que podrían pesar como las palabras dichas por el otro Papa, sino que mantiene la discreción que siempre lo caracterizó".
Se limita a "observar satisfecho las maravillas que el Espíritu Santo está haciendo con su sucesor, o bien habla sobre sí mismo", sostiene la agencia de noticias católica.
La renuncia del Papa Benedicto XVI al pontificado de la Iglesia Católica fue anunciada por él mismo el 11 de febrero de 2013, durante el consistorio ordinario público para la canonización de varios santos en el Vaticano.
La corresponsal de la agencia italiana Ansa, Giovanna Chirri, fue quien dio la primicia luego de confirmar la noticia con el vocero vaticano. Joseph Ratzinger se alejó de sus funciones el 28 de febrero pasado, a las 20 de Roma. En ese momento, la sede apostólica quedó vacante y dio comienzo un cónclave en el mes de marzo para elegir al siguiente Sumo Pontífice.
Benedicto se convirtió en el primer Papa en renunciar en 598 años, pues el último en dimitir había sido Gregorio XII, en 1415.
La renuncia se tomó como el resultado de una cadena de cuestiones que Benedicto capeó durante algunos años. La marea de denuncias de abuso por parte de religiosos fue uno de los puntos más espinosos que intentó contener con nuevas normas más restrictivas para las diversas instituciones, así como castigos más severos, pero la filtración de las intrigas vaticanas en el escándalo denominado Vatileaks lo que apuró su decisión.