Jueves 11 de Febrero de 2010
La pareja de Cato Molaro, un barrabrava de Rosario Central que está detenido en la comisaría 6ª acusado del homicidio de Aldo José Tejeda en la antesala del último clásico, denunció que la madrugada del miércoles el frente de su casa en barrio Ludueña fue baleado por un desconocido. El 29 de enero la misma mujer había denunciado en el juzgado de Instrucción 4ª que su hijo Mauro, de 21 años, había sido baleado en un brazo y acusó a Andrés Pillín Bracamonte, líder de la barra brava canaya. Por ese episodio, el abogado Carlos Varela acompañó a Bracamonte ante la Justicia la semana pasada para ponerse a disposición de la causa, aunque no quedó detenido.
Silvana C. es la esposa de Elvio Omar Cato Molaro y ayer volvió a hablar con La Capital para contar que su familia volvió a sufrir un acto de violencia. El anterior fue el 28 de enero pasado cuando su hijo Mauro fue baleado por cuatro hombres que circulaban en un auto, en inmediaciones de Felipe Moré y Casilda. Silvana denunció ese ataque en el juzgado de Instrucción 4ª y dijo que el autor de los disparos fue Pillín Bracamonte. "Yo lo ví a Pillín cuando le tiró a mi hijo y por eso lo denuncié", recalcó ayer.
Hasta mediados de 2009, Cato Molaro era parte importante de la barra brava canaya. Era el hombre que movía a los pibes de barrio Ludueña. Pero en agosto estalló una interna en la barra y Pillín se enfrentó con Cato. Para la familia Molaro ahí está el origen de todo lo que sucedió después. Molaro está detenido desde el pasado 22 de noviembre, cuando en la previa del último clásico en el parque Independencia fue acusado de haber herido a Aldo José Tejeda, un barra ligado al sector de Pillín que murió un mes después y cuando estaba a punto de recibir el alta médica. Eso motivó que Cato esté acusado de homicidio y permanezca preso en la seccional 6ª.
Tiros a la medianoche. Silvana C. y sus hijos viven en una casa de cortada García Manzo y Felipe Moré, en Ludueña. La mujer relató que el martes a la medianoche apagó el televisor y se acostó a dormir. "Me recosté y enseguida escuché las explosiones. Al principio no creí que eran disparos, pero al rato me di cuenta y me tiré contra una pared", recordó. Dice que fueron entre cuatro y cinco tiros. Que sus vecinos vieron a un sólo muchacho, a pie, que abrió fuego contra la casa. "Cuando terminó de disparar escuché que gritó: «!Levantá la denuncia, puta¡». No era una voz de pibito. Era una voz de adulto", comentó Silvana.
La mujer recordó que esperó unos minutos antes de salir. Que después de ver los impactos en el frente y en la puerta de su casa fue a la seccional 12ª e hizo la denuncia. "Me dieron una copia y por la mañana fui a Tribunales a ratificar la denuncia. Pero en Instrucción 4ª no me dieron bolilla. Les dije: «Tomame la denuncia porque me pueden matar mañana a la tarde y no voy a llegar a declarar»", explicó. Silvana dijo que los pesquisas policiales hallaron frente a su domicilio varias vainas servidas y algunas ojivas. También indicó que no vio a quien disparó y que denunció para que quedara constancia que su familia está bajo fuego. "Ando perseguida. No puedo andar por la calle y tengo miedo por mí y por mis hijos. Ya me hirieron a uno, ¿qué mas quieren?", dijo Silvana.