Auguran un futuro de unos siete mil años

Viernes 11 de Mayo de 2012

En el muro norte hallado en la ciudad maya de Xultún cuatro largos números que representan de un tercio de millón a 2,5 millones de días reúnen todos los ciclos astronómicos que los mayas consideraban importantes, como los de Marte, Venus y los eclipses lunares. Estas fechas se extienden unos siete mil años en el futuro, demasiado tiempo como para considerar que el mundo puede acabar en 2012.

Muy al contrario, los científicos creen que estos símbolos reflejan una visión determinada del mundo que nada tiene que ver con las populares profecías sobre el final de los tiempos. "Para los mayas todo era cíclico", dice William Saturno, que se ríe al recordar los terribles presagios para finales de año y pone un ejemplo: "Debemos pensar en el cuentakilómetros de un coche, cuando se pone otra vez a cero, vuelve a empezar". Pese a estos razonamientos, el científico está convencido de que cuando llegue el 21 de diciembre y no ocurra nada, los catastrofistas "se inventarán una nueva fecha". "Tenemos algo que aprender de los mayas y es que nosotros, en vez de pensar en cómo mejorar el mundo, parece que sólo pensamos en su fin", reflexiona.