Domingo 19 de Mayo de 2013
Dos ladrones armados robaron poco antes del mediodía de ayer una casa de venta de telefonía celular de barrio Belgrano y huyeron en un auto con un importante botín. Sin embargo, varios testigos observaron lo ocurrido y dieron datos a la policía que interceptó el vehículo, apresó a uno de los maleantes y recuperó parte de lo robado.
Todo ocurrió poco después de las 11 de ayer en un comercio de telefonía celular de Mendoza 5625, en la zona oeste de la ciudad. Allí estaba Mario E. atendiendo a los clientes que se animaban a la fría y lluviosa mañana de sábado cuando fue sorprendido por la llegada de dos jóvenes que primero simularon ser clientes y preguntaron por un par de equipos y después desnudaron sus intenciones exhibiendo armas de fuego.
Según fuentes policiales, mientras uno de los ladrones controlaba la puerta del local, su cómplice encerró a Mario E. en el baño y se dispuso a juntar el botín. Así se alzó con más de 30 teléfonos que estaban al alcance de las manos sin discriminar marcas y modelos. Tras ello los ladrones se subieron a un Fiat Palio y emprendieron la huida a toda velocidad.
Pasado el susto, Mario E. dio aviso de lo ocurrido al teléfono de emergencias 911 y cuando los agentes del Comando Radioeléctrico llegaron al lugar no sólo obtuvieron la descripción de los ladrones que les brindó la víctima sino también los datos del auto en el que huyeron y que fue visto por varios vecinos. Entonces se irradió la voz de alerta a las fuerzas de calle de la policía y empezaron a buscar el vehículo en cuestión.
Uno solo. De esta manera, los agentes del Comando Radioeléctrico que patrullaban en inmediaciones de Barra y Einstein, en la zona oeste de la ciudad, dieron con el Fiat Palio y lo interceptaron. Para entonces en el auto iba un solo ocupante que fue detenido e identificado como Sebastián V., de 19 años y afincado en Funes. El auto está a su nombre y le secuestraton una pistola calibre 22, un handy con la frecuencia policial y 31 equipos de telefonías móvil.
De acuerdo a lo denunciado por el encargado del comercio robado, los ladrones no se llevaron nada de plata y de lo recuperado faltan un par de teléfonos que presuntamente quedaron en poder del cómplice que escapó al asedio policial. Las actuaciones del caso quedaron radicadas en la comisaría 14ª con jurisdicción en el barrio Belgrano.