Martes 18 de Octubre de 2011
Por intermedio de esta sección me dirijo a los automovilistas que utilizan la autopista Santa Fe-Rosario para alertarlos de acciones de vandalismo criminales. El sábado pasado, regresando de Santa Fe hacia Rosario, y a unos tres kilómetros antes de llegar al peaje fui atacado por un niño que no tendría más de 10 ó 12 años, quien apareciendo sobre la banquina me arrojó una piedra. Calculo que la misma era de gran peso pues impactó contra el parabrisas rompiéndolo. La intención es clara, lograr que me detenga para luego asaltarme y golpearme. Yo viajaba solo y tuve la fortuna (dentro del susto) que la piedra no impactó contra el vidrio de la puerta, pues teniendo en cuenta que es mucho más finito, ésta me hubiera impactado de lleno en mi cabeza, seguramente provocando un daño terrible. Si tenemos en cuenta que viaja una familia o algún bebé en brazos, las consecuencias serían tremendas e irreparables. Por último digo que esto me sucedió a las cinco de la tarde, aunque parezca raro. Ni hablar cuando se circula de noche, los ataques pienso serán mayores.
DNI. 10.778.223