Lunes 17 de Mayo de 2010
Nuevamente la violencia sacudió las calles del populoso barrio Las Flores. Un muchacho de 20
años murió baleado la madrugada de ayer en esa barriada tras ser atacado frente a su casa por un
desconocido encapuchado. A raíz de la balacera, otros dos hombres que estaban con la víctima
resultaron heridos y debieron ser internados en el hospital Roque Sáenz Peña, aunque sus vidas no
corrían peligro, aseguró un vocero policial. Hasta anoche, los pesquisas no habían determinado la
motivación del violento suceso, pero como siempre sucede en estos casos, presumían que podría
tratarse de una venganza.
Una fuente policial señaló que el episodio ocurrió cerca de las 2 de
ayer. A esa hora, Marcelo Alejandro Pereyra, de 20 años, estaba frente a su casa de Violeta al
2000, en el cruce con Clavel. Junto con el muchacho estaban Juan Carlos Cantero, de 37 años, y
Marcos Díaz, de 38. En ese momento apareció un sujeto encapuchado —otro vocero policial
indicó que en realidad fueron dos los hombres que aparecieron con los rostros cubiertos— y
sin que hubiera un diálogo previo entre los tres hombres y el recién llegado, éste abrió fuego y
una estampida de balazos resonó en la barriada. “Todavía no sabemos si el tipo tiró contra la
casa o directamente apuntó a las víctimas”, explicó el vocero consultado.
Lo concreto es que los proyectiles atravesaron los cuerpos de los tres
hombres. Pereyra llevó la peor parte. Un tiro le perforó el pecho y se desplomó malherido al suelo.
Sus dos compañeros también fueron alcanzados por los balazos. Alertados del suceso, dos agentes de
la Patrulla Urbana llegaron al lugar y llevaron a Pereyra al hospital Roque Sáenz Peña, pero su
vida se apagó a poco de llegar al centro asistencial.
Cantero y Díaz también fueron derivados al mismo hospital, donde anoche
permanecían internados en estado reservado aunque fuera de peligro. Los médicos comprobaron que un
proyectil había atravesado el muslo derecho de Cantero mientras que otro tiro le había perforado
uno de los glúteos. A su vez, Díaz recibió tres balazos que le impactaron en el muslo de la pierna
derecha, en la cadera y en la pierna izquierda.
¿Por qué? Hasta anoche los investigadores contaban con pocos elementos para
reconstruir con precisión el episodio y además tropezaban con el silencio de quienes habitan la
barriada. Solamente tenían el testimonio del padrastro de Pereyra.
El hombre les contó a los pesquisas que su hijo estaba conversando con
Cantero y Díaz y que en ese momento apareció “un hombre armado y comenzó a disparar contra su
casa”, aunque nada pudo decir sobre la identidad del agresor ni el motivo del hecho.
El trágico episodio es investigado por agentes de la subcomisaría 19ª,
que tiene jurisdicción en la zona donde ocurrió el hecho, y de la Sección Homicidios, quienes
hallaron en el lugar dos ojivas calibre 9 milímetros.
A su vez, un vocero policial indicó que tanto el muchacho fallecido como
Cantero no tenían prontuarios abiertos, mientras que Díaz estuvo involucrado en delitos contra la
propiedad y las personas y podría haber sido el blanco del ataque. Hasta anoche el o los agresores
no habían sido localizados por la policía.