Artur Mas insiste: investidura o llamado a nuevos comicios en Cataluña
Artur Mas cerró ayer todas las puertas a ceder el cargo de jefe del Ejecutivo de Cataluña para evitar que en marzo haya que celebrar nuevas elecciones en la región del noreste de España, donde él mismo...

Miércoles 06 de Enero de 2016

Artur Mas cerró ayer todas las puertas a ceder el cargo de jefe del Ejecutivo de Cataluña para evitar que en marzo haya que celebrar nuevas elecciones en la región del noreste de España, donde él mismo puso en marcha un proceso secesionista que discurre en abierto desafío al Estado español. "Hasta el domingo hay tiempo para la investidura", dijo Mas en Barcelona mientras el partido radical CUP, que tiene la llave de la formación de un nuevo gobierno, exige un candidato alternativo a él para ceder sus votos en el Parlamento regional. "El lunes, si no hubo investidura, sí o sí hay que convocar elecciones", dijo Mas.

El tiempo se acaba después de tres meses con Cataluña sin gobierno. Tras los comicios regionales del 27 de septiembre, el límite por ley para formar Ejecutivo es el domingo 10 de enero. Si no ocurre, el Parlamento quedará disuelto y Mas tendrá que firmar el lunes la convocatoria de nuevos comicios. Nada hay ahora mismo que permita pensar que Cataluña no se encamina a celebrar en marzo las cuartas elecciones en seis años —las segundas en seis meses—, que en el escenario global español darían aire a Mariano Rajoy, al no tener sobre su cabeza durante las negociaciones para su propia investidura la espada de Damocles de la secesión catalana. "No hay otra salida" al adelanto electoral catalán, dijo ayer el jefe del Ejecutivo español en funciones en una entrevista radiofónica. "Cuando las cosas se hacen mal suelen terminar mal".

 

Bloqueo. La investidura del líder conservador ha quedado también bloqueada tras las elecciones generales que el 20 de diciembre dejaron en el Parlamento de España una aritmética casi imposible que hace probable que también todo el país tenga que repetir elecciones. La fecha más probable para las de Cataluña es el 6 de marzo, según apuntó ayer el propio Mas en una rueda de prensa en la que dejó claro que él no se moverá y emplazó a la CUP a recapacitar. "La presidencia del gobierno catalán no es una subasta de pescado", dijo. "Ya no podemos hacer más ofertas. No se puede ceder más".

Tras 5 años de gobierno, los dos últimos en abierto desafío al Ejecutivo de Rajoy como piloto del proceso para conducir a la región a la separación del resto de España, Mas quedó en las elecciones del 27 de septiembre en manos de la CUP. Su alianza electoral, Junts Pel Sí, se quedó, con 62 diputados, por debajo de los 68 que otorgan la mayoría absoluta en la cámara catalana. Y el partido antisistema de izquierdas, con 10, exige desde entonces un nombre alternativo para la jefatura del gobierno catalán a cambio de su apoyo en la votación de investidura.

Rajoy quiere reformar la Constitución

El líder conservador Mariano Rajoy se mostró ayer más abierto que nunca a reformar la Constitución en su intento por obtener el respaldo de los socialistas y el partido liberal Ciudadanos a su reelección. El esfuerzo, sin embargo, sirvió de poco para mover su principal obstáculo, ya que el Partido Socialista (PSOE) de Pedro Sánchez le respondió que su "no es definitivo" y que se "deje de hablar de gran coalición" y se "olvide de ensoñaciones".