Viernes 04 de Septiembre de 2015
Luego de las dudas generadas en el primer tiempo, el seleccionado argentino de básquet reaccionó y liquidó a Cuba por 96 a 64. A una fecha del final de la fase clasificatoria, en la que se medirá contra Venezuela esta tarde, a las 14 (por TyC), el representativo nacional sigue liderando el grupo B del Preolímpico de México, que otorga dos plazas para los Juegos de Río 2016.
El quinteto del entrenador Sergio Hernández, ya clasificado a la segunda fase entre los cuatro mejores del grupo, ganó con amplitud un encuentro que le costó muchísimo durante la primera mitad (35-35), a partir de infrecuentes errores de concentración y una relajación inesperada.
El DT prefirió darles rodaje a otras alternativas e incluyó a Brussino como escolta y Deck como alero en el quinteto titular. La intención era contrarrestar la mayor envergadura del rival con un equipo más ágil y rápido. La propuesta no salió de la forma esperada.
Desde el principio, la selección no encontró fluidez en el traslado ni tampoco eficacia en el tiro. Y tuvo errores defensivos. Gabriel Deck fue el único que entró metido.
El ingreso y un posterior triple del Chapu Nocioni le dieron una ventaja impensada a la Argentina de 23-18 a falta de un minuto para el cierre del primer cuarto. Pero dos equivocaciones seguidas en defensa dejaron las cosas 23-22.
Si fue discreto lo del conjunto argentino en el primer cuarto, en el segundo directamente fue pobrísimo. Pese a los cambios de nombres (entraron Gallizzi, Richotti y Garino), siguió sin encontrar los caminos al cesto y defendió pésimo.
Si bien otorgó licencias, Cuba no logró despegarse (30-33) a 1 minuto 57 segundos de ir al descanso. Una bandeja de Facundo Campazzo empató el partido en 35, cuando Argentina la pasaba mal.
Tras la reanudación, los ingresos de Safar y Mainoldi simplificaron un jeroglífico. Ellos, más la consistencia de Laprovíttola y la declinación de un rival cansado, alejaron los fantasmas.
Argentina tomó rápido una distancia de 18-4 (53-39), y apretó el acelerador en el tramo final para llevar la ventaja a 69-45, al cierre del segmento. Partido concluido.
El último cuarto sirvió para las pruebas. Así, Richotti se movió como base, Garino volvió a la cancha y Deck continuó agregándole criterio a un futuro promisorio. Mientras realizaba estas pruebas el equipo argentino estiró la diferencia para cerrarlo por 96-64.
Hoy queda Venezuela para terminar al frente del grupo y sumar unidades que servirán en la siguiente instancia. Es que en la 2ª fase se arrastrarán los puntos obtenidos frente a los otros seleccionados también clasificados.
“Arrancamos sin actitud ni energía”
La selección argentina arrancó “sin actitud, desconcentrada y con falta de energía”, en el encuentro frente a Cuba, según admitió ayer el entrenador Sergio Oveja Hernández.
“En el primer tiempo no tuvimos juego, entramos sin la concentración que debe tener un equipo profesional, sin energía, sin actitud seria”, planteó Hernández.
“A nosotros no nos gusta que nos pase porque siempre tratamos de estar a la altura de las circunstancias”, añadió.
“En el entretiempo hemos hablado bastante porque un espectáculo no merece esto. Estábamos faltando el respeto al público, a nosotros, a Cuba”, dijo sin vueltas.
Pese a los cuestionamientos, valoró el cambio de imagen. “Corrimos más e hicimos 34 puntos en el segundo tiempo. Pusimos la real distancia que hay entre los dos equipos, por lo menos en el presente de ambos”, dijo.
Con respecto al nivel de la selección en el torneo, señaló: “Estamos bien colectivamente, pero no se puede pretender adquirir un nivel de excelencia en apenas 30 días”, manifestó.
“Hay que tener en cuenta que grandes equipos como San Antonio Spurs (en la NBA), Real Madrid (ACB de España), Flamengo (NBB de Brasil) o Quimsa (Liga Nacional) llevan un tiempo lógico de preparación para empezar a funcionar correctamente”, aseguró.
“Nuestro objetivo es clasificarnos a Río de Janeiro”, manifestó Hernández, quien admitió que una segunda intención en este tipo de competencias radica en que los más jóvenes “hagan un posgrado y adquieran roce internacional”.