Jueves 20 de Junio de 2013
Areopagítica, vocablo que inventó John Milton y que proviene del griego areópago o colina de Ares, un monte situado al oeste de la Acrópolis de Atenas. El areópago fue una especie de tribunal supremo que funcionó desde el 480 a.C. hasta el 425 d.C., cuyo punto neurálgico para Sócrates, era sondear la democracia radicalizada de Grecia, declarando la libertad de pensamiento, la libre expresión y el verdadero mérito del discurso político. También sanear la estructura interior del Estado de Atenas, creando un paralelo entre la cultura y la agricultura. Mil doscientos diecisiete años más tarde desde el areópago, el poeta y rebelde político inglés John Milton, viajando en 1638 por Francia e Italia, donde conoció a Galileo, inventor del telescopio y padre de la astronomía moderna-, por acontecimientos políticos en su país como la Guerra Civil de Inglaterra se vio obligado regresar a su patria, donde Milton se envuelve en problemas teológicos y políticos. En doctrina religiosa se hace defensor del divorcio cuando en 1642 se casa con Mary Powel, una joven de diecisiete años de edad y al mismo tiempo, los mismos años menor que él, quien lo abandonó al poco tiempo de casada debido a la férrea autoridad doméstica de Milton. Éste reacciona con una serie de escritos pregonando el divorcio, ocasionándole una serie de problemas la censura parlamentaria londinense. Hecho que lo motivó para que en 1644 publicara en folletos su Areopagítica, defensa de la libertad de expresión e impresión, argumentando con énfasis que la censura ha sido repudiada por las sociedades griegas y romanas. Ya un año antes con su “Licensing Oder of 1643, Milton para argumentar seriamente dicho tratado abunda en referencias bíblicas, tema que toca y trastoca alegando que él ya había sufrido con grandes esfuerzos diversos escritos defendiendo el divorcio como así la libertad de prensa. Antimonárquico, por un tiempo abandonó la poesía ocupando el cargo de secretario del Comité de Asuntos Exteriores en el gobierno de Oliver Cromwell. Luego, con la restauración de la monarquía inglesa y ajusticiado Cromwell, ya casi ciego pasó sus últimos años dedicados a la poesía. Hay quienes aconsejan leer la Areopagítica de Milton junto con su paraíso perdido, tema que toca el mito de Adán y Eva, la yuxtaposición que esos textos ofrecen la perspectiva para comprender las tendencias teológicas de Milton
Roberto Linares
DNI 2.303.332