Miércoles 05 de Octubre de 2011
La conmemoración apoyada en un hito al que no se puede estar indiferente no sólo para la historia veterinaria sino para la humanidad, es la creación en 1761 de la primera Escuela Veterinaria en Francia y más precisamente Lyon, adquiriendo así esta profesión la sistematización e institucionalidad académica y el paso de lo empírico a lo científico. No hay institución sin circunstancias que la convoquen y que no conjugue voluntades; en este caso, la peste bovina que causaba estragos y hambrunas fue determinante. En episodios como éste, de verdadero carácter historiográfico, poco y nada conocido vale la pena detenerse, como hecho objetivo respecto al papel de los veterinarios en proteger la sociedad con su trabajo cotidiano y silencioso. Si bien el presente nos estimula para mirar sólo para adelante, aproximarnos a la significación de algo ignorado nos permite encontrar un principio esencial de la veterinaria, prevenir y curar. La importancia y relevancia de generar en la memoria colectiva el sentido y el valor de esta profesión para combatir enfermedades de repercusión económica y social respecto a la salud de toda la humanidad, y que contribuyeron en su momento a la caída de imperios, como el Romano, están registradas desde hace 10.000 años, lo que indica la significación de lo acontecido en la historia del la ciencia.
Ricardo A. Vecchio, DNI. 6.072.029