Miércoles 19 de Mayo de 2010
Hubo varias evasiones de la cárcel de mujeres. La más increíble fue el 23 de junio de 2002. Desde allí escaparon Eva García, de 45 años, y Fanny Rosell, de 37. La fuga fue tan extraña que cabe pensar que ambas mujeres eran ágiles atletas: según las autoridades penitenciarias de entonces, treparon a un ventiluz enrejado ubicado a tres metros del piso, tras subir a un contenedor de basura. Se deslizaron por un techo alambrado de rejas, caminaron haciendo equilibrio hacia la medianera del penal y por último saltaron desde cinco metros de altura. Todo ocurrió sin que sufrieran ningún contratiempo y sin que ningún custodio notara nada anormal.
García estaba acusaba por robo calificado. Rosell, debía responder por el crimen del jubilado Salvador Cubito.
A su vez, el 11 de julio del 2006, María Elisa Bárzola, la mujer acusada por el homicidio de sus dos hijas en octubre de 2004, se fugó del presidio con otras dos reclusas, pero a las pocas horas fue recapturada.