Miércoles 30 de Octubre de 2013
Dos personas detenidas y el secuestro de un arma de fuego, medicamentos e instrumental quirúrgico fue el resultado del allanamiento a una clínica clandestina que funcionaba en la zona norte de la capital provincial y en la cual, supuestamente, eran atendidos delincuentes que escapaban de registrarse en centros de asistencia públicos.
Agentes de la Sección Seguridad Personal llegaron a una casa de Luciano Torrent al 1100, en el barrio Candioti Norte, siguiendo la pista de un robo cometido en las inmediaciones de esa vivienda. Al ingresar a la propiedad encontraron un arma de fuego calibre 8.25 y gran cantidad de medicamentos, insumos médicos e intrumental quirúrgico cuya tenencia y uso no pudo ser acreditado por los habitantes del lugar.
"Teníamos el dato de que en esa vivienda podía haber un arma de fuego vinculada a un delito", dijo el jefe de Seguridad Personal, comisario Marcelo Sciarcznsky, a los medios santafesinos. Y explicó que "en la requisa del inmueble se halló una pistola 8.25 con dos cargadores y cartuchos del mismo calibre que estaba oculta en la parte superior de un ropero".
Medicinas y algo más. Sciarcznsky reveló además que "también se encontró una valija en cuyo interior había herramientas quirúrgicas además un ecógrafo, un estetoscopio, ampollas de anestesia como también gran cantidad de medicamentos, analgésicos, material descartable, agujas intravenosas, batas médicas de friselina, guantes y una camilla quirúrgica". Y dijo que "la documental hallada en la propiedad permitió determinar que muchos de esos elementos eran adquiridos en la provincia de Buenos Aires".
El comisario también contó que entre los elementos secuestrados hay "dos sellos médicos en los cuales constan nombres y números de matrícula cuya autenticidad se está verificando pero no corresponden a las personas detenidas". Y dijo que los detenidos son un ex cabo 1º del Ejército Argentino, de 42 años y jubilación por invalidez en trámite, y una mujer de 31 años que sería su pareja, quienes quedaron acusados en un principio por "ejercicio ilegal de la medicina ya que allí se atendían delincuentes heridos en enfrentamientos o asaltos y quizás también se hacían abortos clandestinos".