Sábado 01 de Noviembre de 2008
La Tropa de Operaciones Especiales (TOE) allanó las oficinas del Pami de Sarmiento al 400 y secuestró 130 legajos de empleados de distintas áreas de la obra social de los jubilados. Lo hizo en el marco de una investigación por estafa y usurpación de identidad en perjuicio de dos trabajadores del organismo, a nombre de quienes se tomaron créditos en empresas financieras privadas mediante la utilización de documentación que estaba guardada en la oficina de personal de la institución.
El procedimiento fue ordenando por la jueza de Instrucción Nº 14, María Laura Sabatier, de acuerdo a denuncias que realizaron, en marzo y mayo de este año, un médico y un empleado del Pami. En ambos casos dijeron que sus recibos de sueldos fueron copiados de los originales para sacar préstamos personales.
La punta del ovillo. En uno de los episodios, difundido por este diario el 12 de abril pasado, se solicitó dinero a una financiera por 18 mil pesos. La víctima fue el médico Cristian Andrés Castagnino. La modalidad quedó al descubierto después de que un embaucador intentó utilizar los comprobantes de haberes del profesional adulterados en una casa de electrodomésticos, una empleada se percató y comunicó al damnificado la situación.
En ese momento Castagnino se encontraba de vacaciones en la Costa Atlántica cuando le comunicaron que figuraba como moroso en el registro Veraz. Poco después, el profesional comprobó que varias empresas habían requerido información sobre él. El mayor perjuicio se dio en una sucursal de zona de sur de la financiera Efectivo Sí, empresa en la que gestionaron a su nombre un crédito de 18 mil pesos.
El médico entonces realizó una denuncia en la Fiscalía Nº 4, donde también se acumulaba una presentación similar realizada por otro agente del Pami.La sospecha es que la persona que concretó la estafa se hizo de los originales, archivados en áreas administrativas de la entidad.
130 legajos. Con la investigación en marcha y la idea de establecer el origen de las maniobras, la TOE llegó el miércoles a las oficinas de Pami en Sarmiento al 400.
Las responsabilidades. En distintas dependencias secuestraron cerca de 130 legajos, correspondientes a empleados jerárquicos y administrativos que desempeñan funciones en distintas áreas.
"La idea es poder analizar cada uno de los legajos para determinar si hubo responsabilidad dentro del organismo. Si surge algún dato relevante para la causa sacaremos las conclusiones que serán remitidas a la jueza", dijo a LaCapital Roberto Benítez, comisario inspector de la TOE.
El delegado del personal del Pami Zona Norte, Héctor Zulli, salió ayer a decir que "unos 12 ó 15" empleados de la obra social en Rosario fueron víctimas de esas maniobras.
"La documentación ha salido de adentro del instituto. No es la primera vez que ocurren este tipo de cosas y hay que investigar a fondo porque otros casos se denunciaron a fines del año anterior y no pasó nada", dijo el dirigente a Radio Dos.