Miércoles 25 de Febrero de 2009
Gustavo Alfaro sabe que ante Banfield está en juego su pellejo pese al espaldarazo dirigencial que recibió luego de la derrota contra Colón. El entrenador de Central conoce muy bien el paño en el que se jugará su continuidad. Por eso adelantó con palabras que el equipo del viernes sufrirá un zarandeo de variantes y ayer actuó en consecuencia. En el trabajo táctico a puertas cerradas en el country de Arroyo Seco paró a una formación con dos cambios nominales y otras posicionales con relación a la que cayó en Santa Fe. El conductor canalla sorprendió por partida doble. Porque sacó del equipo a un referente como Walter Ribonetto y en su lugar incluyó al juvenil Guillermo Burdisso (20 años), quien haría su debut en la primera auriazul. En el medio ubicó a Omar Zarif por el expulsado Jesús Méndez. Y en lo referente a la distribución táctica del medio, Ezequiel fue un enganche definido y Choy González se desempeñó como ladero de Caraglio.
En limpio, la alineación que paró fue la siguiente: Broun; Alvarez, Burdisso, Braghieri y Lima; Moreno y Fabianesi, Escobar y Zarif; Ezequiel González; Caraglio y Choy González.
Antes que nada, se impone decir que estas modificiones sucedieron en el marco de un trabajo táctico y no en la habitual práctica de fútbol, prevista para hoy a la mañana. No obstante, Gustavo Alfaro le confirmó a Ovación la movida que tiene en mente, aunque aclaró que todavía no definió la alineación para visitar a Banfield, el viernes a las 21.15, en el Florencio Sola.
Esta composición del equipo es una clara vuelta de tuerca de Alfaro para buscarle una salida a esta laberíntica situación. Como necesita intentar otra cosa porque sus decisiones no dieron resultados, el nuevo modelo pretende lograr mayor vocación ofensiva. Un déficit que hace rato que es carne de reproches de la dirigencia canalla, sobre todo cuando Rosario Central juega en el Gigante de Arroyito.
Algo parecido plantó contra Colón, pero cuando el equipo estaba en desventaja. Esta versión anti-Banfield tendría un debut que no estaba en los planes de nadie. Porque pocos imaginaban que Burdisso, el hermano de Nicolás, tendría posibilidades de presentarse en sociedad en un partido tan chivo y por Ribonetto, uno de los nombres de peso que tiene el grupo.
La posible entrada de Zarif no causó extrañeza, mucho más con Méndez expulsado. Lo de Choy arriba con Caraglio se veía venir. También que Ezequiel abandonaría el puesto de mediapunta como jugó ante Estudiantes, River y Colón, para arroparse de un enlace natural, acorde con sus condiciones.