Alemania admitió un millón de refugiados
El número de refugiados que llegaron a Alemania en lo que va de año ya alcanzó el millón, según anunció ayer la ministra de Asuntos Sociales de la región de Baviera, Emilia Müller.

Miércoles 09 de Diciembre de 2015

El número de refugiados que llegaron a Alemania en lo que va de año ya alcanzó el millón, según anunció ayer la ministra de Asuntos Sociales de la región de Baviera, Emilia Müller. Solo en noviembre llegaron más de 200.000 personas al país en busca de asilo, procedentes del sureste europeo y de las regiones en guerra de Medio Oriente y Asia.

El ministro de Interior federal, Thomas de Maizière, había augurado que en 2015 llegarían 800.000 refugiados. El lunes ya anunció que dicha cifra había quedado atrás "debido a la fuerte afluencia de personas a partir de la segunda mitad de agosto". Algunos expertos creen que incluso la estimación actual de un millón de refugiados se queda corta, porque en muchos casos pasan semanas entre la llegada de un refugiado y su registro oficial por parte de las autoridades.

Mercado laboral. La patronal alemana llamó ayer en tanto a las autoridades a acelerar el proceso de integración de los refugiados en el mercado laboral alemán. Para ello, la Cámara de Comercio y de la Industria Alemana (DIHK) presentó un programa nacional para asesorar a los refugiados alemanes en su entrada al medio laboral del país. A la vez, la DIHK pidió nuevas leyes para que los refugiados no puedan se expulsados de Alemania mientras dure su formación profesional en el país.

La industria alemana quiere prevenir, así, las consecuencias del envejecimiento general de la población y proveer de mano de obra a la primera economía europea, que sigue creciendo pese al enfriamiento de la coyuntura mundial.

Las 79 cámaras de comercio regionales que conforman la DIHK trabajan juntas en el programa nacional, que busca impulsar la adaptación de los refugiados a la oferta formativa en los diferentes sectores económicos.

El presidente de la DIHK, Eric Schweitzer, consideró que el límite de edad de 21 años impuesto por el gobierno para comenzar una formación profesional "solo es un obstáculo burocrático innecesario".

Bajando expectativas. No obstante, el propio Schweitzer alertó del peligro de poner demasiadas expectativas en la adaptación de los refugiados que, para completarse, exigirá entre siete y diez años.

Lo principal, dijo, es que aprendan alemán cuanto antes: "si no conocen el idioma, no tienen la menor oportunidad" en Alemania. El programa de la DIHK costará unos 20 millones de euros (alrededor de unos 21,75 millones de dólares).