Lunes 28 de Enero de 2013
Los denominados secuestros virtuales se vienen repitiendo de manera preocupante en la costa atlántica, por lo cual la policía solicitó la colaboración de la población para prevenir los traumáticos episodios.
La policía no dijo qué cantidad de ese tipo de hechos lleva registrados, pero advirtió que se están incrementando y dio a conocer la modalidad y características para prevenir a los turistas.
El tema fue abordado por el comisario Mayor Roberto Palmeiro, titular de la Departamental Pinamar, cuya jurisdicción va desde San Clemente hasta Villa Gesell y es en esta última localidad donde se produjeron hechos que encendieron las alarmas.
"Le decimos a la gente que cuando llega un número desconocido de personas desconocidas, no atiendan el teléfono, no den ningún tipo de información, que traten de no mantener una charla muy fluida y que no den datos porque eso les sirve a los delincuentes para armar una historia", expresó.
En ese sentido el jefe policial señaló que "ante la menor duda, que llamen al 911 que nosotros evacuaremos cualquier tipo de situación" mientras que desde la jefatura policial de la zona se emitió un alerta a la comunidad, con información precisa para prevenir los raptos falsos.
El secuestro virtual se refiere al hecho delictivo perpetrado por medio de llamados telefónicos con los que alguien argumenta tener cautivo a una persona, tratando de obtener dinero o efectos de valor (códigos de tarjetas telefónicas, por ejemplo) por parte de un familiar.
La policía precisó que por lo general, para el engaño los estafadores se sirven de teléfonos celulares o fijos, alertando sobre un presunto accidente de tránsito, y que lo están "comunicando" porque una de las víctimas tenía entre sus pertenencias el número al que se está llamando.
Se infunde temor y desconcierto a la víctima alegándose que el presunto familiar "lo deben llevar al hospital y necesitan sus datos" o que "ha ingresado de urgencia a un hospital y necesitan corroborar sus datos".
El policía pinamarense explicó que en otros casos, "quien llama, que puede hacerse pasar por enfermero, médico o policía, suelen hacer hablar a una persona que se hace pasar por el familiar o conocido presuntamente secuestrado y que solicita ayuda llorando. En algunos casos, a quienes reciben esas llamadas telefónicas se les pide que compren una cierta cantidad de tarjetas telefónicas para celulares y que les pasen por teléfono las claves de las mismas", cerrando la estafa.