Al menos 15 muertos por un sismo en Italia
Un sismo dejó ayer al menos 15 muertos en el norte de Italia, dañando edificios y propagando el pánico entre miles de residentes que aún moraban en tiendas de campaña después de que otro movimiento telúrico destruyera sus viviendas hace poco más de una semana.

Miércoles 30 de Mayo de 2012

Un sismo dejó ayer al menos 15 muertos en el norte de Italia, dañando edificios y propagando el pánico entre miles de residentes que aún moraban en tiendas de campaña después de que otro movimiento telúrico destruyera sus viviendas hace poco más de una semana.

Funcionarios dijeron que 200 personas resultaron heridas y otras siete estaban desaparecidas, atrapadas bajo los escombros de casas y almacenes en la región de Emilia-Romagna, donde varios edificios y talleres habían reabierto recién tras el sismo del 20 de mayo.

El sismo de magnitud 5,8 se sintió en todo el norte y centro de Italia, incluyendo Milán, la ciudad más poblada del norte del país. El área fue afectada por varias réplicas fuertes, una de 5,6 de magnitud.

Funcionarios de Protección Civil dijeron que se ha confirmado el fallecimiento de 15 personas. Siete personas perdieron la vida por el sismo del 20 de mayo que, como el de ayer, tuvo su epicentro cerca de la ciudad de Módena. La cantidad de personas que se vieron obligadas a dejar sus hogares se duplicó a 14 mil. La televisión italiana mostró edificios remeciéndose y cayendo, ambulancias desplazándose rápidamente entre ciudades y socorristas luchando por retirar escombros.

"Cuando bajábamos las escaleras, escuchamos el sonido de casas derribándose a nuestro alrededor. Se hizo una enorme nube de polvo", dijo Giulio, de 72 años, en Cavezzo, una aldea a unos 30 kilómetros de Módena donde tres personas murieron.

El movimiento telúrico fue el más mortal en Italia desde 2009, cuando un temblor destruyó parcialmente la ciudad central de L'Aquila, donde fallecieron alrededor de 300 personas y miles quedaron sin hogar.

Un pueblo fantasma. "Con sus calles desiertas, Cavezzo parecía un pueblo fantasma. Talleres y fábricas en las afueras sufrieron daños considerables", dijo un reportero de Reuters.

"Es un desastre, nunca vi nada igual. Una infinita serie de temblores muy fuertes después de los del 20 de mayo, que ya había destruido todo", dijo un muy conmovido Stefano Draghetti, alcalde de Cavezzo.

"Necesitamos un montón de ayuda para volver a empezar, de todos los que puedan, el Estado, la comunidad europea", agregó. En Medolla, también cerca del epicentro, una planta de equipamiento electromédico colapsó, matando a un trabajador. "Los equipos de rescate buscaban frenéticamente a otros tres empleados que se creía que estaban debajo de los escombros", según un testigo de Reuters.

"La situación es de gran temor e incertidumbre", dijo Salvatore Iannizzotto, jefe provincial de la policía de Módena.

"La población se estaba relajando y volviendo a sus casas. Ahora han vuelto a salir de sus hogares", añadió. El servicio de protección civil estaba instalando nuevos campamentos de emergencia para brindar refugio a los residentes. Las autoridades dijeron ayer que las operaciones para rescatar a personas de entre los escombros se habían visto dificultadas por la interrupción de la red de telefonía móvil y de los servicios ferroviarios alrededor de Bolonia.

El sismo podría dañar aún más a la economía italiana, ya atribulada por la recesión. Los agricultores ya habían estimado en más de 200 millones de euros los daños del sismo previo en una de las zonas más fértiles de Italia. El fabricante de automóviles deportivos Ferrari y la empresa de motocicletas Ducati cerraron sus plantas en la región por motivos de seguridad.

Barilla, la fábrica de pastas más grande del mundo, con sede en Parma, evacuó una planta por 15 minutos, pero la producción no fue interrumpida.

Los colegios y otros centros públicos fueron evacuados, incluyendo los de Florencia, al sur. Emilia-Romagna, famosa por su jamón serrano y queso parmesano, está en medio de la llanura de Po, considerada tradicionalmente más segura que otras áreas de la Italia sísmica.

En el poblado de San Felice sul Panaro, a 30 kilómetros de Módena, tres trabajadores murieron aplastados en un almacén.