Domingo 25 de Septiembre de 2011
Felicito al señor Federico Wacker por el artículo publicado en este diario el día 23 de septiembre; merecida destacada, a la que adhiero terminantemente. A los docentes: ¿cuál es la exigencia que sigue? ¿será la del goce de sueldo sin dar clases (política que ya han adoptado varios)? Perciben sueldos y seguros para nada despreciables, y gozan del beneficio de unos pocos de jubilarse con el 82 por ciento móvil. Coincido con el señor Wacker: dejen paso a quienes realmente tienen vocación, sin tantas condiciones ni la permanente necesidad de pedir sin medidas ni criterio. No tengo otra ideología que no sea la del reclamo por lo justo y velar por nuestros derechos, pero soy una mamá de un nene de siete años que ya perdió varios días de clases a causa del nuevo capricho de los docentes. Los perjudicados siempre somos los mismos.