Sábado 02 de Junio de 2012
Los padres de una chiquita de 3 años denunciaron en la Comisaría de la Mujer el supuesto abuso que habría sufrido su hija por parte de un joven de 22 años, en el jardín maternal particular de zona noroeste donde trabajaba como maestro de música. El caso, en manos de la jueza de Instrucción Alejandra Rodenas, ya lleva varias semanas de investigación por dos vías: la penal y la administrativa (competencia del municipio), ya que no se comprobó que el joven sospechado tuviera título docente y se observaron salas pequeñas y superpobladas de niños.
La titular de la comisaría, Mariel Arévalo, precisó que la denuncia fue presentada por los padres de la chiquita hace un mes y que inmediatamente se trabajó con ellos y la niña, y se hicieron inspecciones oculares en el local, ubicado en Marcos Paz al 5500, y habilitado bajo el nombre de "El pato Renato". También confirmó que el sospechado se presentó voluntariamente a declarar en su dependencia.
"Los padres y otros familiares vinieron muy acongojados porque la niña, que en ese momento tenía dos años y medio, les comentó episodios de índole sexual que habría vivido en el jardín y que relaciona con un joven, estudiante de música, que le habría impartido clases. La chiquita fue examinada y se comprobó que no tiene lesión compatible con el abuso de tipo orgánico. No obstante se sigue investigando", dijo Arévalo.
Este jardín no depende del Ministerio de Educación, sino que es uno de los 194 particulares (con unos 2 mil docentes al frente de ellos) que están bajo la inspección y habilitación del municipio. Según afirmó la coordinadora de Supervisión de Jardines de Promoción Social, Natalia Alvarez, "el lugar está habilitado y presentó su cronograma de actividades y su listado de docentes a comienzos de año". Pero, la funcionaria reconoció ayer que desconocía el caso de abuso y se comprometió a sumar los datos de su dependencia a la investigación.
LaCapital concurrió al local que funciona como jardín desde hace 27 años. Allí estaba la dueña de la institución, Norma Servassi, quien vestía delantal de maestra, aunque advirtió que "sólo" ayuda a las docentes. La casa es de dos plantas, de color verde manzana, decorada con un pato en su frente y, ayer por la tarde, se celebraba un cumpleaños a manera de salón de fiestas. Según la mujer, concurren al jardín 120 niños en salas de 2, 3 y 4 años. "El joven dio apenas tres clases y luego de denunciado el hecho no trabajó más acá", sostuvo la propietaria del lugar.
Salitas
La normativa municipal, acorde a la ley de educación inicial, determina que las salas con niños desde 45 días a 12 meses deben tener 7 alumnos; las de 2 años, 15; las de 3 años, 18; y las de 4 años, no más de 20. Las cifras son flexibles si el espacio lo permite, se suman docentes auxiliares y se las habilita previamente.