Acusado por fatal tiroteo se declaró inocente
"Soy inocente. Desconozco el hecho, no estuve en el lugar". Eso fue lo que declaró ayer el único imputado en el trágico intento de asalto a un corralón de materiales para la construcción de Junín al 6100 en el que murió Gastón Luszczak, de 32 años, quien quedó en el medio del fuego cruzado...

Viernes 04 de Diciembre de 2009

"Soy inocente. Desconozco el hecho, no estuve en el lugar". Eso fue lo que declaró ayer el único imputado en el trágico intento de asalto a un corralón de materiales para la construcción de Junín al 6100 en el que murió Gastón Luszczak, de 32 años, quien quedó en el medio del fuego cruzado entre un grupo de ladrones y un custodio de la empresa que los enfrentó. El acusado permanece alojado en la cárcel de Rosario bajo la acusación de "homicidio en ocasión de robo". Si bien ya se estableció que la víctima fue alcanzada por una bala disparada por su compañero.

Héctor Alberto L., de 23 años, está acusado de integrar la banda que el 5 de agosto irrumpió en el predio de la empresa Laminex, en barrio Ludueña. Quedó detenido el 17 de septiembre pasado cuando se descubrió que unos días antes había ingresado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez con una identidad falsa y heridas serias por un accidente de tránsito.

Luego se supo que se trataba de uno de los presuntos asaltantes de Laminex. A los pocos días de internación, y cuando se recuperó parcialmente de las heridas, el sospechoso se abstuvo de declarar al ser visitado en el hospital por el juez Juan Donnola, la fiscal Lucía Araoz y un defensor oficial. Esta semana, Héctor L. pidió a través de su nuevo abogado, Marcelo Argenti, hablar ante el juez.

La ampliación de indagatoria se cumplió ayer en los Tribunales provinciales, donde el acusado llegó en silla de ruedas debido a las heridas de las que aún no se recuperó. Según fuentes judiciales, el muchacho negó toda vinculación con el atraco. Es más, dijo que desconocía lo que había ocurrido en el corralón.

En su alocución ante el juez, Héctor L. reconoció su condición de prófugo de la Justicia. Remarcó que debido a esa situación tuvo que utilizar una identidad falsa y, en ese sentido, admitió haber alquilado la pieza donde la policía halló el día del hecho un arma de fuego y documentación de la víctima. "No sé quién la dejó allí", respondió como dando a entender que esos elementos fueron "plantados" por la policía.

Según fuentes judiciales, Héctor L. sería una de los integrantes de la banda que se tiroteó con el custodio de Laminex. Ese empleado también está acusado por la muerte de Luszczak, aunque no se le atribuye haber tenido intención de matar a su compañero, sino un acto de negligencia.