Acusado por el arresto ilegal de Walter Bulacio se negó a declarar
El ex comisario de la policía federal Miguel Angel Espósito, acusado por la detención ilegal de Walter Bulacio en 1991 tras un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, se negó a declarar ayer en el comienzo del juicio oral al que es sometido por el caso...

Miércoles 25 de Septiembre de 2013

El ex comisario de la policía federal Miguel Angel Espósito, acusado por la detención ilegal de Walter Bulacio en 1991 tras un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, se negó a declarar ayer en el comienzo del juicio oral al que es sometido por el caso ocurrido hace 22 años. El imputado no asistió a la audiencia —alegó problemas de salud— y compareció a través de una videoconferencia. En tanto, su abogado manifestó a la prensa que el adolescente de 17 años detenido al salir del show en el estadio Obras Sanitarias de Buenos Aires no murió por los golpes aplicados en la comisaría donde había sido alojado sino "por un aneurisma congénito".

Espósito llegó al juicio comenzado ayer en libertad y acusado de un delito menor, como privación ilegal de la libertad, que tiene como pena máxima 6 años.

El abogado defensor Pablo Argibay Molina dijo que Bulacio tuvo "un aneurisma cerebral congénito que lamentablemente no se le descubrió" y agregó que "no hay constancias de los golpes" que desde un principio se dijo que el chico recibió en la comisaría y que habrían ocasionado su muerte.

Testimonios. Luego declararon cuatro testigos. Graciela Scavone, la madre de Walter, contó que se enteró por una vecina de que su hijo estaba preso en la comisaría 35 y cuando fue con su esposo le dijeron que el chico estaba internado en el Hospital Pirovano. La abogada querellante, María del Carmen Verdú, dijo que Scavone relató que en la seccional les hicieron firmar una constancia que señalaba que les entregaban al chico "sano" cuando hacía 13 horas que estaba internado y poco después murió.

Una testigo importante fue María Inés Quiroga, por entonces secretaria en el juzgado de Menores de turno, quien afirmó que esa noche no recibieron ninguna consulta pese a que "se exigía a los policías que informaran sobre la detención de menores".

También declaró Osvaldo Capuzzo, ex director general de Operaciones de la policía federal, quien contó cómo se organizó el operativo por el recital, y Alberto Sivade, ex jefe de la seccional 3ª. "Sivade dijo que no recordaba nada, pero quedó en claro que hacían lo que les daba la gana en materia de detenciones", dijo Verdú, y lamentó no estar discutiendo cómo se produjo la muerte del joven.

Inacción. Bulacio fue uno de los centenares de detenidos el 19 de abril de 1991 cerca del Estadio Obras Sanitarias donde había un recital de Los Redondos. Quienes lo arrestaron invocaron el Memorando 40, una disposición de 1967 que autorizaba a los comisarios a no dar intervención a la Justicia por detener a un menor cuando no fuera por un delito y si el propósito era entregárselo a los padres.

Argibay Molina dijo ayer que "la inacción judicial" de no eliminar ese memorando "permitió" el crimen: "Hay muchísimos jueces y camaristas que conocían eso y se hicieron los tontos. Por eso sostengo que la responsabilidad en esta causa es del Poder Judicial y no de la policía federal".

"¿Quién permitió que el sistema funcionara? Fueron los jueces, quienes habilitan y toleran un sistema de 40 años atrás", dijo Argibay Molina, quien también calificó de "payasesca" la resolución de 2003 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh) que declaró que la causa es imprescriptible por tratarse de un crimen de Estado con iguales características que los de lesa humanidad.

Videoconferencia

Espósito compareció ayer mediante una videoconferencia desde el Consejo de la Magistratura. El abogado del ex comisario, Pablo Argibay Molina, justificó su ausencia por "un infarto que sufrió tras la exoneración, un episodio inútil que generó Aníbal Fernández", dijo en referencia al entonces ministro de Justicia que en 2008 ordenó que lo echaran de la policía.