Lunes 05 de Julio de 2021
Un hombre fue condenado a 14 años y medio de cárcel por haber asesinado a Jonatan Ezequiel Navarro en 2018. La pena fue acordada entre el fiscal de Homicidios Alejandro Ferlazzo y la defensa del acusado, Leandro Gutiérrez, quien de esta manera aceptó la autoría del hecho mediante un procedimiento abreviado homologado días atrás por un tribunal integrado por los jueces Rafael Coria, Rodolfo Zvala y Nicolás Vico Gimena.
El crimen de Navarro, de 24 años, ocurrió la tarde del 10 de abri de 2018 en Empalme Graneros. Alrededor de las 15 de ese día la víctima estaba a bordo de su moto en inmediaciones de San Jerónimo y Rubén Darío, a una cuadra de su casa, cuando se topó con Gutiérrez. Al parecer ambos compartían broncas de antigua data y en ese marco se originó una discusión que terminó cuando el homicida extrajo un arma de fuego y le disparó al joven que estaba en la moto.
Navarro fue alcanzado por un disparo en el tórax y un vecino llamó una ambulancia del Sies, en la que luego fue trasladado al Hospital Alberdi. En el centro de salud le diagnosticaron dos heridas de arma de fuego en el hemitórax izquierdo, debajo de la axila. Por la gravedad de las heridas el joven fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) donde fue directamente al quirófano. Sin embargo no pudieron salvar su vida; murió a las 17.50.
Ocho meses prófugo
En cuanto a Gutiérrez, al parecer desapareció del barrio ese mismo día. La investigación lo ubicó como el agresor y se ordenó su captura, la cual se efectivizó ocho meses después, a mediados de diciembre de 2018, en la ciudad de Villa Ocampo, en el norte santafesino.
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Vecinos que habían sido consultados por este diario en la escena del crimen habían vinculado lo sucedido con el funcionamiento de bunkers de drogas en la zona. “Se escucharon un par de tiros y después vinieron muchos móviles de la policía”, recordó un vecino que apuntó a los kioscos que entonces funcionaban en French y la vía. Sin embargo, a la hora de la imputación de Gutiérrez, el entonces fiscal de Homicidios Florentino Malaponte atribuyó el crimen a viejas rencillas no resueltas entre víctima y victimario.
Gutiérrez quedó en prisión preventiva por noventa días medida que luego se fue extendiendo en función de los avances de la investigación. Finalmente, tres años después de cometido el asesinato, admitió su autoría mediante un juicio abreviado en el cual se lo condenó a 14 años y 6 meses de prisión efectiva por los delitos de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con portación ilegítima de arma de guerra”.