Viernes 30 de Julio de 2010
Quizás estas palabras sean indiferentes para unos, pero no para quienes somos padres, madres, abuelos. Porque tenemos hijos, nietos, hermanos, que conviven con los miedos y las inseguridades que padecemos día a día, noche a noche. Hace unas semanas, en un sitio llamado "El Alma" de Acebal, un grupo de jóvenes asistió a ese lugar con el único fin de pasarla bien. Pero un cambio tonto de palabras, la eterna rivalidad de los nenes del lugar (quienes se creen dueños por ser locales) terminó a las piñas, en un marco de desigualdad numérica de ocho contra dos. Resalto la actitud de los patovicas que de correcta manera retiraron a los revoltosos del lugar y calmaron las aguas. Pero en la calle estaban los policías, quienes al ver a los chicos golpeados y con las ropas manchadas de sangre, trataron a los chicos con las mismas actitudes que merecen los delincuentes, con una agresión inexplicable, escudados tras uniformes y armas que deberían usar para gente que comete otro tipo de actos. Agradezco mucho la actitud de los patovicas que demostraron que se puede actuar sin violencia. Al dueño de "El Alma" le pido que ponga atención en la custodia policial que tiene su local bailable. No es buena propaganda.
Rosa Coveri rosileprosa@hotmail.com