Lunes 21 de Diciembre de 2009
La función del Centro de Asistencia Judicial (CAJ) no es muy conocida aún pero en el futuro
mucha gente transitará por allí. Eso se debe a que es una de las instituciones clave en el nuevo
sistema penal que está instalando la provincia. Allí se ofrecerá asesoramiento integral a las
víctimas de delitos y también un sistema de mediación para concluir de manera pacífica, cuando sea
posible, los distintos conflictos que surgen en la comunidad.
Ya había uno en funcionamiento en Santa Fe desde julio último y, a
partir del viernes pasado, está abierto al público un CAJ en Rosario. Está ubicado en Moreno 1763,
a una cuadra de los tribunales provinciales, y fue inaugurado por el gobernador Hermes Binner.
El nuevo sistema de enjuiciamiento penal, en progresiva implementación
en la provincia, deja atrás el mecanismo del secreto y procura que las víctimas de los delitos
accedan a soluciones concretas y tengan otro papel: ahora podrán ser parte del proceso de juicio de
delitos, aportando pruebas y poniendo a disposición de los fiscales la información de que
dispongan. Para eso está el CAJ con sus dos oficinas: Asistencia a la Víctima y Mediación Penal.
La primera se encargará de brindar asesoramiento jurídico, psicológico y
social a quienes hayan sido víctimas de delitos y sus familiares o referentes próximos. La
prestación es integral pero fue concebida enfocando, en especial, a los que no pueden asesorarse
con abogados particulares. Esta oficia también se ocupa de garantizar la seguridad de víctimas y
testigos cuando sea necesario.
En cuanto a la Oficina de Mediación Penal se trata de un servicio
público que surge como alternativa a la respuesta tradicional a los conflictos penales. Está
dirigida a todas las personas que hayan tenido un conflicto y que voluntariamente se propongan
resolverlo, de manera que satisfaga a ambas partes, sin acudir al sistema judicial tradicional,
mediante la intervención de un tercero neutral, experto en la materia, que tiene la función de
acercar las partes para facilitar el diálogo.
Más rápido. Binner valoró la capacidad de orientar a las víctimas y en cuanto a la
mediación recordó que el valor de este instrumento es doble: bajar la conflictividad con acuerdos
reparatorios y evita la parva de expedientes que luego prescriben con el simple paso del tiempo.
El ministro de Justicia, Héctor Superti, señaló que el CAJ de Rosario
abarcará mediante convenios con municipios y comunas al sur de la provincia. “Para
transformar el sistema de enjuiciamientos penales hacen falta nuevos servicios, que mejoren la
calidad de la forma en que la justicia reacciona frente a la comisión de delitos. Un punto clave es
la asistencia de las víctimas que, como se reconoce ahora, ha sido la gran olvidada del
sistema”, afirmó, calificando a los CAJ como “verdaderos hospitales jurídicos”.
Los CAJ dependen de la Secretaría de Transformación de los Sistemas
Judiciales, a cargo de Carlos Giandoménico, y de la Dirección Provincial de Acceso a la Justicia y
Asistencia Judicial, que dirige Carla Cerliani.