Sábado 02 de Noviembre de 2013
"Somos ciudadanos comunes que no vamos con una chapita en la frente que dice que somos jueces. A mí me robaron, me gatillaron y me empujaron. Y hubo un grado de violencia muy importante", dijo la jueza de Instrucción Susana Luna al diario El Litoral de Santa Fe luego del ataque sufrido en el barrio Sur de la capital provincial.
El episodio ocurrió a las 14.45 del jueves cuando la magistrada caminaba por San Jerónimo y avenida Presidente Illia, a pocos metros del parque Sur y a media cuadra de donde tenía estacionado su auto. Entonces fue abordada por una pareja que iba en una moto roja de 110 centímetros cúbicos sin patente y que, bajo amenaza de muerte, le arrebató la cartera con sus pertenencias.
Le gatillaron. La jueza de Instrucción 4ª explicó a los medios que "la moto era manejada por una mujer y el hombre iba atrás, los dos con el casco puesto". Y contó: "Por mi experiencia creo que fue con un arma calibre 32. El hombre me increpó violentamente y una vez que le entregue mis cosas me gatilló pero no salió la bala".
Los ladrones se llevaron la cartera con el celular, documentos y artículos personales; y la jueza no sufrió lesiones de ningún tipo. "Esto tiene que ver con la inseguridad que nos toca a todos", dijo la jueza Luna ayer. Aunque no minimizó lo ocurrido, tampoco se lo atribuyó a cuestiones vinculadas con su función como magistrada. Muy por el contrario, dijo: "Creo que fue un robo al voleo. Es un modus operandi de la zona porque cuando fui a radicar la denuncia en la seccional 2ª me encontré con una chica que había sido víctima de las mismas personas media hora antes".
La magistrada aseguró que hizo la denuncia porque es su "deber" y se mostró preocupada por "el grado de violencia" empleado por los asaltantes. "Están dispuestos a todo y evidentemente en mi caso el que me atacó estaba drogado. Era una persona exitada y con un grado de nerviosismo muy aparente".
Luego del ataque, la jueza pidió ayuda a una mujer que estaba parada en la esquina y que le prestó su teléfono para llamar al 911. Entonces sí, la víctima se presentó ante la operadora como jueza de Instrucción de la provincia y en el lugar se hizo presente una unidad de la Brigada de Explosivos. "Es una zona gubernamental donde la seguridad debe primar", sostuvo la funcionaria del Poder Judicial.