Lunes 24 de Octubre de 2011
Desde hace cinco años vivo en la calle Paraguay al 2100, vereda de los pares, y por ende en la vereda en la que estacionan autos. Tengo la desgracia de vivir en una casa con garage ya que el espacio del mismo es usado, indefectiblemente, por todo tipo de automovilista que busca un lugar para estacionar. Me ha sucedido tener que ir a trabajar en taxi al no poder sacar mi auto del garage por estar éste obstruido por algún vehículo en abierta infracción, y para colmo con freno de mano accionado. He llamado sin fin a la grúa, que Tránsito pone a disposición de los habitantes de esta ciudad, y sólo en una oportunidad logré que ésta viniese. Ni el teléfono atienden. El colmo ha comenzado a reiterarse en el curso de este año, en que se ha mudado una señora mayor al edificio casi enfrente de mi casa. Esta señora tiene una hija de entre 35 y 45 años, mamá de niños en edad escolar y que conduce un automóvil Peugeot 307, gris metalizado claro, dominio ESZ 819. Esta joven mamá ha tomado la costumbre de creer que mi garage, debidamente señalizado, cuya calzada está pintada de amarillo rabioso (como yo me siento), es su espacio para estacionar cuando sus hijos visitan a la abuela, cuando trae a la abuela a casa, cuando viene de visita o debe descender todo tipo de bolsas o cajas. He tenido discusiones con ella, como también mi empleada -quién encima debió soportar falta de respeto por ser empleada doméstica- todo en vano y estéril. Hace unos días llegué de trabajar a las 17.30 y tuve que dejar mi auto con la baliza, en doble fila, esperando que la señora se dignara a bajar de lo de su mamá y se retirara de mi cochera. Pregunto: ¿qué hace Tránsito? ¿De qué sirve que se enseñe educación vial a los niños si tienen ese ejemplo de sus padres? Por último, a la señora del Peugeot, ¿no sabe que los garages no son espacios para estacionar? ¿Como puede tener carné y circular con chicos en el auto con esa impunidad?
María G. Müller
y Miguel A. Balparda