Miércoles 31 de Octubre de 2012
El español Antonio Meño falleció tras haber estado en coma durante 23 años a causa de una fallida operación estética de nariz, informaron ayer asesores jurídicos de la familia, que libró una larga batalla legal para reclamar una indemnización. Meño, que murió el domingo, se sometió en una clínica madrileña a una rinoplastia en julio de 1989, cuando tenía 21 años, y quedó en coma vegetativo. Los padres demandaron a la clínica Nuestra Señora de América, pero los tribunales absolvieron al hospital. La declaración de un médico les dio la razón y en julio del año pasado llegaron a un acuerdo con la parte demandada por el que recibieron una indemnización de poco más de un millón de euros. El anestesista responsable de la mala praxis quedó en libertad.