22 mil millones de dólares
De los casi 15 millones de seropositivos que necesitan tratamiento en países de medianos y bajos ingresos, lo recibían 6,6 millones a finales de 2010 y este año se le sumó 1,35 millón.

Martes 22 de Noviembre de 2011

De los casi 15 millones de seropositivos que necesitan tratamiento en países de medianos y bajos ingresos, lo recibían 6,6 millones a finales de 2010 y este año se le sumó 1,35 millón. "No podemos esperar a una vacuna, que no llegará en un futuro próximo. Tenemos que centrar las estrategias en aquello que sabemos que funciona ahora, como la educación de las mujeres y la reafirmación de sus derechos, la prevención en los grupos de riesgos y el uso del preservativo, y eso es el tratamiento. Las últimas evidencias científicas demuestran que son armas eficaces para prevenir las infecciones", señaló el director de la oficina ejecutiva de Onusida, Luiz Loures.

Los especialistas aseveran que si se consigue hacer llegar fármacos específicos a los 15 millones de seropositivos, en 2015 se podrán frenar en seco las nuevas infecciones.

Pero para eso hace falta dinero. "Los logros alcanzados hasta la fecha son el resultado de una inversión constante. Pero empieza a fallar y no podemos permitirlo. Hay que encontrar un nuevo pacto entre donantes, gobiernos y países pobres, un nuevo compromiso global", explicó el funcionario de la ONU.

Si se consigue la financiación necesaria, estimada entre 22.000 y 24.000 millones de dólares para los próximos tres años, Onusida calcula que se evitarían 12,2 millones de nuevas infecciones por VIH (de ellas, 1,9 millón en niños) entre 2011 y 2020. Asimismo se impedirían 7,4 millones de muertes.

El reto se antoja difícil. Durante 2010, los programas frente al sida contaron con 15.000 millones de dólares, menos de lo necesitado. Y la ayuda internacional se redujo sólo el pasado año más de un 10 por ciento. "O nos esforzamos, ponemos el pie en el acelerador y avanzamos hacia el fin de la epidemia o volveremos a los peores tiempos", argumenta Loures, quien reconoce que desde su organismo están manteniendo muchos diálogos para que los gobiernos comprendan esta realidad. "El G20 tiene que saber la situación y el impacto que la falta de recursos puede tener", afirmó.

Para Onusida, las líneas a seguir en los próximos años para frenar la epidemia establecen que se debe dirigir los programas a las poblaciones de alto riesgo (trabajadoras del sexo, hombres que se acuestan con hombres y usuarios de droga por vía intravenosa), prevenir las nuevas infecciones en los niños, fomentar un cambio de los comportamientos de riesgo en los jóvenes, promover y distribuir los preservativos, aumentar el tratamiento, los cuidados y apoyo para las personas que viven con VIH, y promover la circuncisión voluntaria en aquellos países con alta prevalencia del virus.