"Sobran dólares y faltan pesos": el diagnóstico del gurú rosarino del blue sobre el mercado cambiario

El analista financiero Salvador Di Stefano descarta un salto devaluatorio en el corto plazo. En cambio, advierte que las tasas en pesos seguirán elevadas hasta que los argentinos vuelvan a demandar moneda local.

17:37 hs - Jueves 03 de Septiembre de 2026

El analista financiero Salvador Di Stefano, conocido como "el gurú rosarino del blue", publicó un nuevo informe en el que analiza la evolución del mercado cambiario y proyecta que la Argentina atraviesa un momento de abundancia de dólares y escasez de pesos, una combinación que explica las tasas de interés elevadas en moneda local y la relativa calma del tipo de cambio.

Según los datos del mercado cambiario del Banco Central relevados por Di Stefano, la cuenta corriente acumuló un saldo positivo de 2.549 millones de dólares en los últimos doce meses, sostenida por exportaciones que treparon a 93.138 millones de dólares. Ese resultado permitió cubrir el déficit de la balanza de servicios, el pago de intereses de la deuda y la remesa de utilidades y dividendos al exterior.

A ese panorama se suma una cuenta financiera cambiaria también positiva, por 3.219 millones de dólares, explicada tanto por el ingreso de créditos a empresas y provincias como por préstamos de organismos internacionales. El analista destaca, además, que en ese mismo período los particulares compraron divisas por unos 34.241 millones de dólares, en lo que describe como una fuerte corrida previa a las elecciones de octubre de 2025, que el Gobierno logró absorber sin sobresaltos.

El resultado combinado de todas estas variables es un aumento de reservas de 5.940 millones de dólares en el año, que llevaron el stock total a 47.596 millones de dólares al cierre de julio. Di Stefano remarca que a este cuadro se agrega un superávit fiscal de 250 millones de dólares en el mismo lapso, lo que en su lectura configura un escenario de "cuatro superávits" —fiscal, comercial, financiero cambiario y de reservas— que debería mantener estable al tipo de cambio.

Mejores términos de intercambio

El informe pone el foco también en la mejora de los términos de intercambio: los precios de las exportaciones subieron 12,4% en el último año, frente a un alza del 8,4% en las importaciones. En cantidades, las ventas externas crecieron 1,5% mientras que las compras al exterior cayeron 9,2%, lo que deja un saldo comercial ampliamente favorable para el país.

Para Di Stefano, esta dinámica explica por qué, pese a las apuestas de buena parte del mercado por una devaluación, quienes compraron dólares en el último año terminaron perdiendo frente a la inflación: el MEP pasó de $1.359,8 a $1.517,7 entre julio de 2025 y julio de 2026, un alza muy inferior al 33,8% que acumularon los precios en ese lapso.

El problema de fondo: la demanda de pesos

El economista advierte que la clave para que bajen las tasas de interés no pasa por el frente cambiario, sino por la demanda de pesos, que no muestra una recuperación real desde noviembre de 2023. Mientras los argentinos sigan privilegiando al dólar como reserva de valor —pese a que en el último año no les dejó ganancias—, las tasas en moneda local seguirán en niveles altos.

En ese contexto, Di Stefano remarca el atractivo de instrumentos en pesos: menciona una letra con vencimiento en noviembre de 2026 que rinde 29,1% anual, y un bono ajustado por tasa Tamar con vencimiento en febrero de 2027 que ofrece 31,7% anual. Comparados con una inflación esperada del 21,2% para los próximos doce meses según el Relevamiento de Expectativas de Mercado, sostiene que dejan un rendimiento real muy favorable, incluso contemplando la expectativa de devaluación del mercado, del 24,8% a un año.

También destaca oportunidades en bonos soberanos en dólares, como títulos que rinden en torno al 10% anual, niveles que considera atractivos dada la solidez financiera actual del país.

La cosecha gruesa y la "inocencia fiscal"

De cara a los próximos meses, el analista anticipa que septiembre traerá una fuerte liquidación de divisas del campo, en el arranque de la siembra y con precios altos para maíz, girasol y trigo, además de valores atractivos para la soja. A eso suma el impacto esperado de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y de un régimen de blanqueo o "inocencia fiscal", del que se espera una exteriorización de hasta 50.000 millones de dólares.

La conclusión de Di Stefano es contundente: "van a sobrar dólares", y el mercado, que según su visión viene apostando reiteradamente a una devaluación que no llega, "se volverá a equivocar".