La actividad metalúrgica de Rosario cayó 14% en el primer semestre

La asociación que nuclea a los industriales del sector reportó una nueva baja en la facturación real, que ya lleva 44 meses ininterrumpidos. "No se ve el piso", señaló el presidente de AIM en el Día de la Industria

19:18 hs - Miércoles 02 de Septiembre de 2026

La facturación real de la industria metalúrgica rosarina cayó 14% interanual en el primer semestre del año y suma 44 meses de caída ininterrumpida. La actividad del sector es un 53% más baja que en 2022. El 73% de sus ramas factura por debajo de la inflación. Los números lapidarios fueron difundidos por la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario, en el marco del Día de la Industria.

“Hoy el mayor problema es la caída del consumo ya que no se venden ni los productos importados”, señaló Rafael Catalano, presidente de AIM, quien advirtió que el sector “no ve el piso” y que, al igual que los trabajadores, sufre la recesión y el endeudamiento. “Hoy la crisis es generalizada, no solo la industria se derrumbe sino también el comercio y logística”, apuntó.

Según la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), el porcentaje de utilización de la capacidad instalada en esa rama ronda el 40%. Es decir que seis de cada diez máquinas están paradas. En Rosario, señaló el informe de la entidad local, esa relación es todavía peor: 38%.

Pocos sobrevivientes

Pocos rubros metalúrgicos zafan de esta crisis. Uno de ellos es el de la fabricación de productos de metal para usos estructurales, que tiene como destino la construcción de galpones. “Se junta un cambio en la tecnología de construcción y un aumento de la inversión en galpones como resguardo de valor”, señalaron desde AIM. Esa subrama presentó una suba de 39% interanual en el primer semestre.

La asociación que nuclea a los metalúrgicos rosarinos realizará la semana próxima una nueva edición de AIM conecta, que intenta conectar a las empresas socias como proveedoras de los distintos rubros demandantes. El nuevo capítulo será con empresas de la construcción.

En conjunto con las autoridades provinciales, la entidad alienta la exploración de canales por los cuales la industria metalúrgica regional intenta conectarse a los contados sectores de actividad que muestran números positivos o expectativas favorables. Fundamentalmente, los ligados a petróleo, gas y minería. Pero la reconversión como proveedores de los enclaves cordilleranos no es una tarea sencilla.

El camino del petróleo

Durante la presentación del último informe de AIM, Nicolás Romano expuso el caso de su empresa EMU, una tradicional empresa metalúrgica local que provee recipientes a presión de la industria petrolera.

No se trata, en rigor, de una empresa que se reconvirtió recientemente para esa tarea. Fundada en 1956 por dos trabajadores del puerto que se dedicaron a la producir equipos para proveer al entonces pujante cordón industrial de la región. Acompañaron el crecimiento del polo petroquímico, con la provisión de bienes de capital a Celulosa, Pasa, Refinería YPF, etcétera. “Son sectores muy exigentes, no es tan fácil reconvertirse en poco tiempo, el primer manual de calidad en la empresa se hizo en 1979 cuando realizó trabajos para la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), explicó Romano.

La firma que provee tanto al sector de refinación como al del upstream señaliza un camino para los cerca de 400 industriales que participan de la mesa de gas, petróleo y minería. Esta semana, precisamente, tuvieron una reunión con el ministro de Producción de San Juan, en el marco del Santa Fe Business Forum. La información directa sobre los proyectos mineros en esa provincia los ilustró sobre las oportunidades pero también las dificultades de inserción en esos proyectos de largo plazo, exigentes en escala y condicionados tanto por la presencia de grandes proveedores globales como por las normas de compre local en esos distritos.

Endeudados

Mientras tanto, el día a día de los metalúrgicos se pone cada vez más áspero. Germán Medina, tesorero de AIM, advirtió sobre el crecimiento de la morosidad en la industria. “Hoy la deuda promedio equivale a cuatro meses de facturación, aumentó la presentación de concursos y quiebras y la presión fiscal; pagamos anticipos de Ganancias por resultados que no tenemos y mientras anosotros nos pagan a 120 días, Arca exige el pago de IVA a los 30 días”, señaló.

También apuntó que, “aún con el dólar planchado, los costos no dejan de subir”. En el primer semestre la energía eléctrica aumentó 44,6% y el precio que más aumentó de productos metalúrgicos, lo hizo un 8,1%.

En Rosario, en las últimas treinta mediciones mensuales se observa un contexto generaliza dode bajas interanuales de facturación real en las principales actividadesmetalúrgicas. Fundición de metales, aparatos de uso doméstico, equipo eléctrico y autopartes está entre las ramas más afectadas.

En el período comprendido entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 los empleadores asegurados (-1.291) y las personas trabajadoras cubiertas (-27.283) en la industria metalúrgica del país se redujeron un 8,2%y 9,3%,respectivamente.