Un informe advirtió sobre un nuevo retroceso del sector. También bajaron el empleo y la capacidad instalada
15:03 hs - Viernes 08 de Mayo de 2026
La industria metalúrgica de Rosario atraviesa uno de los períodos más críticos de los últimos años. Así lo refleja el último informe de coyuntura elaborado por la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Rosario (AIM), que registró en 2025 una nueva caída de la actividad sectorial del 9% anual, acumulando tres años consecutivos de retroceso. El dato más alarmante: el nivel de facturación real del sector quedó 36,3% por debajo del registrado en 2022.
El trabajo, correspondiente a febrero de 2026, describe un escenario de recesión persistente tanto en Rosario como en el conjunto del país, con fuerte impacto sobre la producción, el empleo y la estructura empresarial metalúrgica.
Industria en retroceso
Según AIM, la industria manufacturera rosarina sufrió en 2025 su segundo año consecutivo de caída en términos reales. La facturación industrial bajó 8,8% interanual, luego de haberse derrumbado 26,4% en 2024. Ninguna rama industrial logró escapar a la tendencia negativa.
El deterioro excede al núcleo metalúrgico. El indicador general de facturación de los locales habilitados en Rosario cayó 3% a valores constantes durante 2025, después del retroceso de 16,6% registrado el año anterior. Comercio e industria volvieron a mostrar números negativos, mientras que la construcción evidenció una recuperación parcial impulsada por el rebote tras el derrumbe de 2024.
El informe sostiene que desde diciembre de 2023 “el nivel de actividad metalúrgica local muestra un importante deterioro con reiteradas y acentuadas caídas interanuales”. Incluso cuando la facturación corriente aumentó nominalmente, quedó muy por debajo de la inflación, lo que implica una contracción real de la producción.
En diciembre de 2025, la facturación corriente del sector alcanzó los $97.843 millones, un incremento nominal de 21,2% interanual. Sin embargo, la inflación promedio anual fue de 44,5%, por lo que el desempeño volvió a ser negativo en términos reales.
>> Leer más: La industria metalúrgica rosarina suma 32 meses en caída y alerta por un final de año crítico
Un deterioro generalizado
El estudio revela que el 77% de las actividades metalúrgicas registró en diciembre incrementos de facturación inferiores al IPC. Ese grupo concentró además el 74% de las ventas del sector, lo que expone la profundidad de la crisis productiva.
Entre las principales ramas de actividad, ninguna logró superar la inflación anual. Los aumentos nominales más altos fueron:
- Maquinaria de uso especial: 39,5%
- Autopartes: 35,2%
- Productos metálicos estructurales: 28,8%
- Industria metalúrgica general: 28,7%
- Productos de metal y servicios de trabajo: 28,3%
En el extremo opuesto, el rubro equipo eléctrico registró una caída nominal de 0,9%.
La evolución mensual también muestra una tendencia persistente. En las últimas 24 mediciones mensuales predominan las caídas interanuales en casi todas las ramas. Fundición de metales y la industria metalúrgica en general apenas lograron un mes positivo en dos años.
Las causas que identifica el sector
La AIM atribuye el deterioro a una combinación de factores macroeconómicos y sectoriales. El informe enumera cuatro elementos centrales: caída de la demanda interna, incremento de importaciones que sustituyen producción nacional, elevado costo financiero y ausencia de políticas industriales específicas.
El documento advierte especialmente sobre el avance de bienes importados. Como ejemplo, señala que en los últimos meses de 2025 “el patentamiento de maquinaria agrícola importada superó por primera vez en muchos años al de fabricación nacional”.
También cuestiona el nivel de tasas de interés, que “se mantuvieron siempre sustancialmente por encima de la inflación”, afectando la operatoria de las pequeñas y medianas empresas.
>> Leer más: Impacto en las industrias santafesinas: las importaciones en línea blanca, automotriz y calzado crecieron 78,5%
Capacidad instalada y empleo: señales de alarma
La situación a nivel nacional acompaña el deterioro regional. La utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica argentina cayó al 38,9% en diciembre de 2025, 6,8 puntos porcentuales menos que un año antes. El promedio de los últimos 25 meses fue apenas del 44%.
El informe remarca que cuatro actividades con fuerte presencia en Rosario —fundición de metales, autopartes, productos metálicos y aparatos de uso doméstico— cerraron 2025 nuevamente en baja.
En paralelo, el empleo continúa en retroceso. Datos del Ministerio de Capital Humano indican que la industria perdió 36.100 asalariados registrados en 2025, equivalente a una caída del 3,1% interanual.
La Superintendencia de Riesgos del Trabajo mostró además que entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025 desaparecieron 851 empleadores metalúrgicos y 18.894 puestos de trabajo en el sector.
Las mayores pérdidas de empleo se registraron en autopartes, carpintería metálica, productos de metal, matricería, heladeras y tractores.
Importaciones récord y déficit comercial
Uno de los capítulos más sensibles del informe es el referido al comercio exterior. La AIM advierte que durante 2025 las importaciones vinculadas a la industria metalúrgica crecieron 27,6%, mientras que las exportaciones retrocedieron 2,1%. El resultado fue un déficit comercial sectorial superior a los 26 mil millones de dólares.
El mayor deterioro se produjo en maquinaria y aparatos mecánicos, material eléctrico y vehículos automotores y autopartes. Sólo en el rubro automotriz el saldo negativo pasó de US$ 501 millones en 2024 a más de US$ 6.100 millones en 2025.
Para la entidad empresaria, este escenario “revela la creciente sustitución de producción local por importaciones” y la pérdida de participación de mercado de la industria nacional frente a la oferta extranjera.
>> Leer más: Se agrava la crisis de la industria metalúrgica en la región
Un sector clave para Rosario
La relevancia económica del entramado metalúrgico rosarino explica la preocupación empresaria. Según AIM, la región concentra 1.200 establecimientos metalúrgicos, 22.000 trabajadores asalariados, 73 ramas de actividad, 42,8% del empleo metalúrgico santafesino y 7,1% de la facturación total de Rosario.
El informe concluye con una advertencia implícita: sin recuperación del mercado interno, financiamiento productivo y políticas industriales activas, la actividad metalúrgica podría profundizar un ciclo recesivo que ya lleva tres años consecutivos.