Nuevo punto de equilibrio en el escenario económico
Se cayó el acuerdo con el FMI, no hay banda cambiaria, sube la inflación y el desafío es cuidar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Domingo 18 de Agosto de 2019

El escenario económico se está redefiniendo luego de las elecciones Paso. Vamos a una transición económica en donde habrá muchas definiciones. Se cayó el acuerdo con el FMI, no hay banda cambiaria, sube la inflación y el desafío es cuidar el poder adquisitivo de los trabajadores.

Las elecciones del pasado domingo dejaron la primera víctima, el acuerdo con el FMI. El dólar se escapó de la banda de intervención entre 39,80 y 51,50 para delinear nuevas bandas de negociación.

El candidato a presidente Alberto Fernández se siente mucho mejor con un tipo de cambio más elevado, que potencie exportaciones y no con un tipo de cambio bajo. Esto último es música para los oídos de algunos sectores económicos.

Alberto Fernández no quiere una cesación de pagos, pretende renegociar el acuerdo con el FMI, esto implica prorrogar el pago de los u$s 58.000 millones, y buscar un cambio en las pautas económicas.

Todo ello implica un tipo de cambio más alto, no llegar tan rápido a superávit fiscal, tener margen de maniobra para actualizar más lento las tarifas e intentar un control a la entrada y salida de capitales, como tiene Chile o Brasil. Esto último no implica que se implementará un cepo al dólar o un desdoblamiento cambiario.

Hasta aquí todo parece racional. Sin embargo, sería muy bueno que se explicite qué resultado se pretende encontrar. El dólar, en el mercado mayorista, terminó en $60,40, y el dólar futuro al mes de junio de 2020 vale $100.

El país necesita definiciones a la brevedad, en los meses de agosto el campo planifica la siembra de los cultivos que más aportan a las exportaciones que son la soja y el maíz, sería bueno saber qué política cambiaria e impositiva llevarán adelante en el poder ejecutivo de cara al año 2020. Estas exportaciones son vitales para le crecimiento futuro de Argentina.

Los bancos en esta coyuntura están muy sólidos, gozan de un alto grado de liquidez, la suma del dinero en bancos de cuenta corriente, efectivo, Leliq, pases más títulos para integración de encajes suman el 64 por ciento de los depósitos totales, esto implica que el sistema financiero sólo presta el 36 por ciento del total de pesos que recibe.

Con tamaña liquidez no hay ningún problema para devolver los depósitos a plazo fijo si los clientes lo requieren. Algo parecido sucede con los depósitos a plazo fijo en dólares, el stock de plazo fijo en dólares entre 30 y 60 días suma u$s4.742 millones, los bancos tienen liquidez en dólares por u$s3.116 millones, más encajes por u$s16.047 millones en igual moneda, los ahorristas pueden retirar todo lo que quieran y el sistema no se verá afectado.

La fortaleza del sistema financiero y los acuerdos que se están forjando entre el gobierno y la oposición pueden tener como consecuencia que tanto bonos como acciones están llegando a un piso.

Los bonos de mediano y largo plazo cotizan a una paridad inferior al 50 por ciento, esto implica que sus precios ya tienen descontada una reestructuración de la deuda, si esto es así, no tiene sentido llevarla adelante. En algunas mesas de negocios se especula la postergación del pago de capital de algunos bonos como es el caso del Bonar 2020 y 2024, de lo contrario no tendría sentido la baja que registran. Esto implicaría que se mantendría inalterable el pago de los intereses, pero se postergaría el pago de capital.

Las acciones tienen precios ridículos en dólares. El Merval cotiza en u$s493, sin embargo, en enero de 2018 valía u$s1.800, una recuperación suave dejaría ganancias infinitas para los que ingresen ahora y sólo serían una pequeña reducción de pérdidas de los que ingresaron en el año 2018. El mercado quedó muy dañado con una destrucción de capital que mete miedo al más valiente de los operadores.

Conclusión

• Murió el régimen cambiario de las bandas entre $39,80 y techo en $ 51,50. Vamos a un tipo de cambio alto, que seguramente se ubicaría más cerca de los $60 que de $50.

• Con este tipo de cambio tenés asegurado dos cosas, como mínimo una inflación del 55 por ciento anual para el año 2019, por otro lado, una mejora sustancial en las exportaciones y una restricción de las importaciones.

• Con un tipo de cambio en torno de los $ 60 por dólar, es de esperar que pocos emprenderán viajes al exterior, por ende, la balanza de pagos será cada vez menos deficitaria.

• Se necesita un nuevo acuerdo con el FMI, que asegure los pagos de la deuda para todo el año 2020, un permiso para no cumplir con la meta fiscal de déficit cero y postergar los aumentos de luz y gas por un año.

• Se habla de que el próximo presidente del Banco Central sería Martín Redrado y que el ministro de economía podría ser Guillermo Nielsen.

• En tanto, se esperan más definiciones, lo que está claro es que estamos cerca del techo del precio del dólar, del piso para acciones y bonos, los bancos están sólidos, el tipo de cambio a los precios actuales es muy competitivo.

• La gran deuda es que llegamos a estos días con el mercado interno destrozado, el poder adquisitivo de los asalariados muy castigado y un ajuste muy fuerte en el mercado interno.

• Nace una nueva Argentina, con otro plan económico, nuevos actores políticos y esperamos que se puedan amalgamar intereses para una rápida recuperación económica.