Viernes 05 de Noviembre de 2021
Los desafíos de una agenda de desarrollo para la Argentina desde la macroecononomía, la inserción internacional, fueron los ejes de una jornada que tomó como referencia la denominada Red global de la Trampa del Ingreso Medio. En ese marco, el politólogo estadounidense Ben Ross Schneider, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), habló en un encuentro organizado por Fundar en el CCK.
La noción de Trampa del Ingreso Medio refiere a la situación de aquellos países como la Argentina, Tailandia, Malasia, Sudáfrica, Turquía, Brasil, México o Colombia, que lograron dar un primer salto hacia el desarrollo pero que hoy enfrentan una economía global mucho más abierta, con mercados más competitivos y cadenas globales de valor dominadas por transnacionales.
Esa línea de pensamiento plantea que están “atrapados” porque ya no tienen la posibilidad de competir con países exportadores de manufacturas de bajos salarios pero tampoco pueden hacerlo frente a economías avanzadas altamente innovadoras. La brecha de productividad que deben saldar requiere un salto cualitativo en su perfil productivo y estrategia de inserción internacional y eso implica un salto de innovación.
El evento acompañó la presentación de la Red Global de la Trampa del Ingreso Medio, conformada por una serie de think tanks que promueven políticas públicas para ayudar a los países a superar esto. La componen Fundar, Cieplan (Chile), Fedesarrollo (Colombia), FGV (Brasil), Southern Center for Inequality Studies (Sudáfrica) y Tepav (Turquía).
Schneider reseñó que el desafío en términos de desarrollo es complejo para países que se encuentran en la Trampa del Ingreso Medio por haber experimentado una desaceleración del crecimiento de la productividad. Y planteó que “la salida es más política que económica” y para ello la agenda productiva debe ser coordinada por el Estado y diseñada junto a una coalición de actores socioeconómicos que hagan del desarrollo una prioridad para que pueda sostenerse en el tiempo.