La firma no pudo con el colapso productivo y llegó a una "insolvencia no susceptible de reversión". La deuda concursal, salarial y de aportes es inmanejable
12:20 hs - Miércoles 22 de Abril de 2026
El juez en lo Civil y Comercial de la Rafaela, Marcelo Gelcich, dictó la quiebra de la empresa láctea Sancor Cooperativas Unidas Limitada. En su sentencia, el magistrado determina la insostenibilidad financiera de la entidad tras constatar una deuda masiva con acreedores comerciales, fiscales y laborales que supera su capacidad operativa.
Es decir, debía tanta plata que era imposible darla vuelta. "Que, en efecto, la imposibilidad de atender el pasivo posconcursal no solo evidencia la falta de liquidez inmediata, sino que constituye un indicador objetivo de inviabilidad estructural, en tanto revela que la empresa no genera recursos suficientes ni siquiera para sostener su operatoria ordinaria, tornando ilusoria cualquier expectativa de formular una propuesta de acuerdo que contemple la cancelación —total o parcial— del pasivo verificado", sostiene la sentencia.
Y prosigue: "Que, por ello, la empresa no resulta económicamente viable en el mediano plazo, configurándose un cuadro de insolvencia no susceptible de reversión a través de las herramientas propias del proceso preventivo, lo que refuerza la procedencia de la declaración de quiebra como solución jurídica adecuada".
El rojo de Sancor
El estado de las deudas al momento de la quiebra es en el concepto salarios adeudados (mayo 2025 – enero 2026) $12.788 millones; las deudas comerciales (materia prima, energía, etc.) $13.313 millones; deuda impositiva y previsional postconcursal $6.349 millones; aportes a obras sociales y sindicatos $3.380 millones; deuda concursal en dólares USD 86 millones. Suman unos 35.800 millones más los 86 millones de dólares, unos $120.400 millones pesificados de la deuda concursal.
Pero no es todo. La sentencia indica que la deuda crece a una tasa de aproximadamente $3.000 millones por mes. Realmente una bola inmanejable que va creciendo día a día.
Deuda inmanejable
De hecho, en la resolución se justifica la inaplicabilidad del salvataje (cramdown), por el cual un tercero puede tomar el control de una empresa en crisis y hacerse cargo de sus deudas, argumentando que "no hay empresa rescatable" ya que la deuda supera ampliamente el valor de los activos, la actividad industrial es muy reducida, la cooperativa dejó de procesar leche propia en volúmenes significativos.
A su vez, el juez explica que los informes técnicos de la coadministración demuestran que no existe viabilidad económica que pueda ser capitalizada por un tercero mediante la asunción del pasivo concursal en las condiciones verificadas: el pasivo concursal supera en varios órdenes de magnitud el valor de los activos productivos realizables, la capacidad instalada se encuentra mayoritariamente ociosa y las condiciones de mercado —pérdida de proveedores de leche, fuga de fasoneros, restricción de crédito comercial— se han deteriorado de manera sostenida.
Vale recordar que la propia cooperativa había solicitado su quiebra directa, admitiendo la imposibilidad de presentar un plan de pagos viable debido a un colapso administrativo y productivo.
La quiebra no implica el cierre inmediato. El juez ordenó que las plantas que están operando (principalmente mediante contratos de fazón, es decir, procesando leche de terceros) sigan funcionando transitoriamente, por dos razones: para proteger a los 914 trabajadores que aún están empleados y para vender la empresa (o sus plantas) en funcionamiento, lo que vale mucho más que vender maquinaria parada.
De ahora en más, los bienes de SanCor son incautados por los síndicos (los administradores del proceso de quiebra), y deben ser conservados en el mejor estado posible, para el momento próximo de su venta. Se convocará a interesados para comprar las plantas industriales (en conjunto o por separado), a través de una licitación.