En los últimos doce meses desaparecieron 141.700 puestos en relación de dependencia. El auge del monotributo no alcanza a compensar esa pérdida
18:32 hs - Domingo 26 de Julio de 2026
La pérdida de empleo registrado continuó profundizándose durante el último año y ya supera los 141.700 puestos de trabajo en relación de dependencia, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG). El estudio advierte que el crecimiento del monotributo no alcanza a compensar esa caída y que la mayor parte de los nuevos ocupados se incorpora al mercado laboral en condiciones de informalidad.
De acuerdo con el relevamiento, en los últimos doce meses se perdieron 141.700 empleos registrados. Si se toma como referencia el inicio de la gestión de Javier Milei, la reducción asciende a 329.600 puestos de trabajo, entre el sector público y el privado.
El informe sostiene que el aumento de los monotributistas resulta insuficiente para absorber esa pérdida. En el mismo período se incorporaron 49.500 nuevos adherentes al régimen, una cifra muy inferior a la destrucción de empleo asalariado.
Además, el estudio advierte sobre un deterioro en la calidad del empleo. De los 238.000 nuevos ocupados registrados en el último año, 201.000 corresponden a trabajadores informales, lo que representa el 85% del total.
Para el IAG, este desplazamiento desde el empleo asalariado hacia formas de trabajo más precarias también impacta sobre el financiamiento del sistema previsional. Según el informe, desde 2023 se registran 622.300 aportantes menos, mientras que la cantidad de beneficiarios aumentó en 426.261 personas.
En términos relativos, entre 2023 y marzo de 2026 el número de aportantes cayó un 5,7%, mientras que los beneficiarios crecieron un 6,2%. El trabajo realizado por el instituto impulsado por el ministro de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis agrega que esta tendencia se combina con una reducción de las asignaciones familiares, producto de la caída del empleo formal, y con las restricciones aplicadas por el gobierno sobre las prestaciones no contributivas.
El informe también señala que los ingresos reales continuaron deteriorándose durante mayo. Ese mes, el salario real del sector privado registrado cayó 0,1%, mientras que el del sector público nacional retrocedió 0,6%. El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), por su parte, perdió otro 1% en términos reales.
La comparación con el promedio de 2023 muestra un deterioro aún más marcado. Según el IAG, el salario real de los empleados públicos nacionales acumula una caída del 38,5%, mientras que el poder adquisitivo del salario mínimo se redujo un 41,1%. En cuanto al empleo privado registrado, el informe indica que, tras la leve recuperación observada en abril, volvió a retroceder en mayo y acumula una caída interanual del 2,9% respecto del mismo mes de 2025.
La morosidad en las familias
La problemática del empleo está conectada con la morosidad en la Argentina, que se encuentra en el nivel más alto de las últimas dos décadas. El nivel de morosidad en el sector privado alcanzó un máximo del 7,6% en mayo pasado, tras 19 meses de aumentos ininterrumpidos, reflejó un informe del Centro de Economía Política Argentina (Cepa).
El deterioro en el pago de los créditos se concentra con fuerza en las familias, donde el índice de morosidad en los bancos escaló del 2,5% en octubre de 2024 al 12,3% en mayo de 2026. Este incumplimiento se explica mayoritariamente por la mora en los préstamos personales (14,9%) y en las tarjetas de crédito (12,5%), que juntas representan el 73% del saldo irregular total.
En las billeteras virtuales, la situación es aún más preocupante ya que la mora saltó del 7,3% al 29,6% en el mismo periodo, perforando incluso el récord histórico registrado durante la pandemia de Covid.