La industria de Santa Fe frenó la caída en marzo, aunque persisten señales de debilidad

La producción creció 3% interanual. El repunte de la actividad fabril estuvo impulsado por una baja base de comparación tras meses de caída. El primer trimestre cerró con una contracción acumulada del 6,9%

15:49 hs - Lunes 18 de Mayo de 2026

La actividad industrial de Santa Fe mostró en marzo una mejora interanual del 3%, cortando una racha de ocho meses consecutivos de deterioro productivo. Sin embargo, el dato todavía no alcanza para hablar de una recuperación consolidada.

El informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) advirtió que el repunte observado responde en gran medida al bajo nivel de comparación que dejó la fuerte caída de la actividad durante los últimos meses.

El desempeño fabril de marzo también exhibió una mejora mensual desestacionalizada del 6,7%, aunque el primer trimestre del año cerró con una contracción acumulada del 6,9% respecto del mismo período de 2025. Además, el índice de producción industrial provincial permanece un 7% por debajo del nivel alcanzado en marzo de 2023.

El informe de Fisfe remarcó que “la mejora coyuntural observada en marzo de 2026 obedece mayormente al bajo nivel de comparación anual e intermensual”, una señal que relativiza el alcance del repunte y refleja que la industria todavía transita una etapa de debilidad estructural.

El desempeño por sector

Entre los sectores que empujaron el resultado positivo aparecieron la molienda de cereales, que avanzó 24,5% interanual; la fabricación de carrocerías y remolques, con un alza de 23,9%; autopartes, con 11,8%; y productos lácteos, que crecieron 8,1%. También mostraron mejoras la producción siderúrgica, la faena bovina y la industria automotriz.

Sin embargo, el mapa industrial sigue siendo heterogéneo y varios rubros estratégicos continúan en crisis. La maquinaria agropecuaria registró una caída interanual del 14,6%, mientras que la maquinaria de uso general retrocedió 8,2%. Ambos sectores fueron los que más incidieron negativamente sobre el índice general.

La situación también es compleja en el entramado metalúrgico provincial. Según Fisfe, la producción metalúrgica cayó 3,9% interanual en marzo y acumuló una baja del 15,7% en el primer trimestre. El nivel de actividad del sector se encuentra además 27,7% por debajo del registro de marzo de 2023.

La actividad siderúrgica

La siderurgia santafesina atraviesa un escenario similar. Aunque la producción de acero mostró una suba interanual del 3,3%, todavía se ubica 34,4% por debajo de los niveles de hace tres años. Desde la entidad industrial señalaron que la paralización de la obra pública nacional, la menor actividad en la construcción y el avance de importaciones de acero chino subsidiado golpean de lleno a la producción local.

El frente laboral continúa reflejando el deterioro industrial. En Santa Fe, entre diciembre de 2023 y enero de 2026 se perdieron 8.490 puestos de trabajo registrados en la industria manufacturera, equivalente a una caída del 6,1%. A nivel nacional, el empleo industrial acumula 23 meses consecutivos de retroceso interanual y en enero pasado registró la baja más pronunciada de toda la serie reciente.

Exportaciones manufactureras en rojo

Las exportaciones industriales también mostraron señales negativas. Durante el primer trimestre, las manufacturas de origen industrial santafesinas retrocedieron 16,3% en valor y 7,6% en volumen, afectadas por menores ventas externas de químicos, metales, maquinaria y autopartes.

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A la debilidad productiva se suma un creciente deterioro financiero en el entramado empresario. El informe de Fisfe advirtió que desde septiembre de 2025 se aceleró la cantidad de cheques rechazados por falta de fondos, un indicador que suele reflejar problemas de liquidez y mayores dificultades para sostener la cadena de pagos.

En marzo de 2026, los documentos rechazados representaron el 2,2% del total de cheques compensados en cantidad y el 1,6% en monto, los niveles más elevados desde la pandemia. Para la entidad fabril, la evolución de este indicador expone las tensiones que atraviesan muchas empresas industriales en un contexto de caída de actividad, menor consumo y encarecimiento del financiamiento.