Miércoles 20 de Diciembre de 2017
La nueva Comisión Ejecutiva del Episcopado, presidida por el obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, transmitió ayer al presidente Mauricio Macri su "preocupación" por la situación de los jubilados y la magnitud de los hechos de violencia registrados el lunes, y le pidió que profundice las instancias de "diálogo".
Fue durante el encuentro con el magistrado pautado hace 20 días y que finalmente tuvo lugar en la Casa Rosada, donde los obispos lo saludaron con motivo de las próximas fiestas navideñas y le obsequiaron ejemplares del "Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia".
Según informaron los obispos, se trató de un "diálogo cordial" y sin agenda previa, en el que se repasó durante casi una hora, "con franqueza y claridad, la situación socio-política que está viviendo el país".
Se trató, además, del primer encuentro entre Ojea y Macri desde que el obispo de San Isidro asumió la conducción del Episcopado, en noviembre pasado, en reemplazo José María Arancedo.
En ese contexto, los prelados expresaron al presidente "sus preocupaciones por la situación de los jubilados, la magnitud de los hechos de violencia registrados y la característica de la respuesta de las fuerzas de seguridad", informó la CEA oficialmente.
Además, le manifestaron la necesidad de que en esta coyuntura económica, "el mayor esfuerzo lo realicen los que más tienen", indicaron los obispos.
También reafirmaron la necesidad de continuar el camino del "diálogo, en el marco de las instituciones democráticas y de asociaciones representativas de la sociedad civil y comunidades religiosas".
En la víspera, la Comisión Ejecutiva había dado a conocer un comunicado bajo el título "la construcción de consensos es el único camino", en que manifestaban su "dolor y tristeza" por los incidentes en el marco del tratamiento de la reforma previsional.