Luciano Laspina: "Hay riesgo de que la política fiscal profundice la recesión"

El economista y director del Cippec aseguró que la Argentina está “ante una oportunidad histórica” por el impacto de la geopolítica en el mercado mundial pero aclaró que la economía está hoy en retracción y que “habrá que cruzar un 2027 muy árido”.

06:15 hs - Domingo 08 de Noviembre de 2026

“Hay un riesgo de que la política fiscal se vuelva muy procíclica y profundice la recesión”, advirtió el economista Luciano Laspina, para quien la economía transitará en estas magras condiciones el año electoral. Si bien asegura que la Argentina “está ante una oportunidad histórica” por el impacto de la geopolítica en la demanda mundial de energía, alimentos y minerales, el director del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), advirtió que primero habrá que “cruzar un 2027 muy árido”. El ex diputado participó de la primera jornada de “La Rosario que viene”, un espacio de debate que abrió la presidenta del Concejo municipal, María Eugenia Schmuck, para generar ideas y planes en el marco de la discusión sobre la futura carta orgánica de la ciudad.

¿A qué está atado el futuro del desarrollo económico de la ciudad, en un momento complejo por la crisis industrial?

Es un desafío que plantea la macro. La economía argentina está atravesada por dos fuerzas muy potentes. Una es la estabilización, que está inconclusa, y otra es la transformación estructural desde un sistema muy cerrado a uno que se abrió al mundo. Es una transición difícil. Lo más eficiente para la Argentina es aprovechar sus talentos, los trabajadores, las fábricas y ayudarlos a reconvertirse. El gobierno tomó nota de eso. Hace pocos días hizo en esta ciudad una ronda de negocios con la minería para acercar ese mundo a las cadenas de valor locales. Hay un trabajo para hacer ahí. Se necesita estabilidad macro, un mercado de capitales que pueda proveer crédito y baja de impuestos a esos sectores. Hay dos argentinas que conviven. A la “ArgenRigi”, las diez provincias con intereses en los sectores extractivos en las que vive el 20% de la población, el gobierno le dio cuatro condiciones que necesita cualquier inversor del mundo: reducción y estabilidad tributaria, acceso a divisas y seguridad jurídica. Más que volver al pasado, hay que aprovechar la oportunidad que nos da el mundo y darles estas cuatro condiciones a todos nuestros industriales, empresarios y comerciantes.

¿El Rigi para todos garantiza esa igualdad o se necesita un puente entre las dos economías?

Creo que ese puente se puede hacer de forma inteligente. Hay que administrar las tensiones de la transición y ahí está el arte de la política. China es un desafío para todo el mundo por su enorme productividad y escala. Ayudar a nuestros productores e industriales no pasa por encarecer los precios locales sino por darles condiciones para que puedan competir. Si el sistema político provee eso, la Argentina tiene una oportunidad histórica, como solamente la tuvo entre 1880 y 1930. Geopolíticamente, el mundo se está presentando tan favorable como aquella época.

Pero este mundo se está volviendo más proteccionista e industrialista. ¿No vamos al choque con la política actual?

Argentina viene a contramano porque cuando todo el mundo se abría, se cerraba. No aconsejaría volver a eso. Tenemos que aprovechar las ventajas que nos da el mundo. Las industrias a las que se protegió pasaron de Disneylandia a Guantánamo. Hay que generarles un estadio intermedio, que es lo que están pidiendo los industriales. Los márgenes son estrechos porque bajar impuestos implica costo fiscal y el gobierno tiene una regla de base caja mensual muy exigente. Pero hay que empezar por alguna de esas medidas. La crisis que atraviesa Argentina en el último año, con la recesión ya técnicamente plasmada en los datos del Indec, no tiene que ser un argumento para volver al pasado sino para hacer las reformas que permitan que esas industrias se enganchen a las locomotoras del crecimiento que van a ser la agroindustria, la minería y la energía. Esas tres locomotoras son gigantes pero, sin reformas, probablemente tengamos tres enclaves productivos muy eficientes y el resto de la Argentina hundida.

¿Quedó entrampado el gobierno con el ajuste fiscal en medio de la recesión?

Hay un riesgo de que la política fiscal se vuelva muy procíclica, y que eso profundice la recesión y entremos en un círculo vicioso. Es uno de los mayores riesgos que hoy enfrenta la política económica. El gobierno tiene pocas herramientas para reaccionar sin romper esta regla fiscal de base caja. La teoría económica recomienda, en una recesión, expandir un poco el gasto público y bajar impuestos. Para eso hay que tener financiamiento pero Argentina tiene poco crédito. El otro grifo que puede abrir es la política monetaria pero en Argentina, como decía Keynes, el crédito es como empujar con una soga. No aparece aunque se baje la tasa. Y una economía sin crédito no crece. Se debería liberar totalmente cuanto antes los controles de capitales, dejar flotar el dólar, poner una regla monetaria clara y transparente. Pero hacer eso entrando en el año electoral tiende a generar cierta ansiedad o temor. Lo que vemos hoy es lo que vamos a ver hasta las elecciones. En todo caso, el próximo gobierno, gane quien gane, va a poder tomar algunas medidas para sacar a la Argentina de la recesión. Soy muy optimista en el mediano y largo plazo.

Argentina tiene una oferta de dólares muy abundante y sin embargo parece que no terminan de alcanzar.

Es que hay una brecha entre la productividad potencial de la economía y la desconfianza estructural que tienen los argentinos. Tenemos un superávit comercial récord pero al mismo tiempo más de 800 puntos de riesgo pais. Y los argentinos no paran de comprar dólares porque tienen miedo a lo que viene. Entonces, gran parte del superávit récord, en lugar de ir a inversión, se fuga para cubrirse de la desconfianza. Hay que darle al 100% de la Argentina determinadas seguridades. En la última cena del Cippec hice un llamamiento a alcanzar acuerdos preideológicos en base a tres puntos: estabilidad fiscal, Banco Central independiente y cumplimento a los contratos. Si la política acuerda sobre eso y no tenemos una crisis macro cada tres años, la base de crecimiento estructural será enorme. Después podemos hacer la sintonía fina del país que queremos en función de lo que vote la gente en las urnas.

¿Cómo ves la economía de 2027?

No muy distinta a la actual. El set de políticas económicas no va a cambiar demasiado y el contexto probablemente vaya empeorando por la incertidumbre electoral. Habrá que cruzar un 2027 árido. Si la oferta electoral es razonable, a partir de 2028 va a crecer.

Los principales aglomerados de la región pampeana, como Rosario y Córdoba, muestran altas tasas de desempleo. ¿Ves un crecimiento de la conflictividad social?

La situación económica es muy heterogénea. La sociedad mostró una enorme resiliencia a crisis enormes, y diría que, en muchos aspectos, está resignada. Eso me hace pensar que no vamos a tener grandes conflictos sociales, salvo que los agite la política misma. En todo caso vamos a tener un debate muy árido en las elecciones.

La Rosario que viene

Laspina participó en Rosario de la primera jornada de “La Rosario que viene”, una actividad puesta en marcha por la presidenta del Concejo municipal, María Eugenia Schmuck, y el intendente Pablo Javkin para abrir un diálogo social de cara a la futura discusión de la carta orgánica de la ciudad.

“Durante mucho tiempo la agenda de la ciudad estuvo condicionada por la violencia, que restringió la posibilidad de pensar en otra cosa que no fuera resolver el problema de la seguridad; ahora que recuperamos esa posibilidad nos tenemos que animar a discutir cuáles son las condiciones, las reglas y las responsabilidades que debemos asumir para que quede plasmada en nuestra primera nueva Constitución”, señaló Schmuck.

En ese sentido, consideró que el proceso de discusión de la carta orgánica es “una gran oportunidad para hacer planes”, para lo cual “es imprescindible abrir un diálogo social con vecinos, deportistas, presidentes de clubes, directores de colegio, comerciantes, empresarios, sindicatos y líderes de la ciudad”. Un horizonte es plasmar en el texto “algunas reglas institucionalizadas para fomentar la inversión y la creación de empleo”.

“Tenemos algunas normativas ya sancionadas en el Concejo pero queremos que queden regladas para dar previsibilidad al sector privado”, sostuvo. Esta agenda tiene que ver con un Estado que “debe acompañar, disminuir al máximo las tasas, simplificar trámites, transparentar y hacer más eficiente la gestión”.

Geopolítica, demografía y tecnología

El Cippec va a acompañar estos encuentros. Laspina, director ejecutivo de la entidad, explicó que sus equipos especializados en educación, desarrollo económico, desarrollo social, gobierno y Estado aportarán propuestas y análisis de “políticas públicas basadas en la evidencia”.

El debate, opinó, debe partir del encuentro con “las grandes macrotendencias que va a vivir la Argentina en las próximas décadas, atravesadas por la geopolítica, la demografía y la revolución tecnológica”. Pensar en una carta orgánica para las próximas décadas, explicó, implica “poner reglas para tener un Estado flexible, capaz de competir por la atracción de inversiones y por el talento joven, que va a ser escaso en el futuro porque la tasa de fecundidad cayó 50% en los últimos cuatro años”.

En materia tecnológica, a partir de la revolución de la Inteligencia Artificial, requiere “sistemas educativos adaptados, infraestructura y apoyo a las empresas”. También los Estados están casi obligados a incorporar IA a la gestión, para brindar servicios y tomar decisiones. “La gobernanza de datos también hay que ponerla en discusión, porque son un bien público en la economía que viene”, concluyó el economista.