Domingo 28 de Agosto de 2022
“Conocer la cúpula empresarial en cada momento histórico nos está hablando de cuál es el motor de la dinámica económica de un país”. Así describió la historiadora Norma Lanciotti los fundamentos del trabajo de investigación que encaró junto a su colega Andrea Lluch, que plasmaron en el libro “Las grandes empresas en Argentina. Desde la expansión agropecuaria hasta la última globalización”, editado por Prohistoria Ediciones.
Lanciotti y Lluch venían trabajando en producir datos sobre las empresas argentinas que lideraron la cúpula a lo largo del tiempo, desde 1880 hasta la actualidad e incluyeron en el libro investigaciones de otros autores.
“Creemos que es vital producir datos porque conocer cómo es la cúpula empresarial en el país y cómo fue cambiando en el tiempo es clave para entender los límites al desarrollo económico en Argentina”, agregó Lanciotti y detalló que en el último tiempo en la configuración de ese entramado empresario se observa “una reprimarización de la economía, una desindustrialización, y una concentración económica bastante importante”.
_¿Cuál es la característica de la expansión de las grandes empresas en la Argentina?
_La conformación de una cúpula, la estructura, el tipo de inserción sectorial que tienen, la perdurabilidad o no, el perfil de las grandes empresas, si son grupos económicos independientes o extranjeros, dicen mucho sobre la economía del país. Por eso el libro trata de eso. Una primera parte es una discusión clásica que es la historiografía económica, pero también hay una discusión con trabajos más actuales, que llevan adelante sociólogos y economistas, sobre qué pasa con la cúpula empresarial hoy. Acá hay un vínculo importante con el trabajo que encaramos el año pasado con Martin Shorr sobre el poder económico en Argentina. ¿Por qué es importante estudiar la cúpula? Justamente por todo lo que mencione. Este estudio también compara con otros países y eso nos puede decir qué tipo de capitalismo existe en Argentina. Va variando según los países. Hicimos una producción de datos históricos y como no teníamos de tantas empresas para los períodos anterior a los años 50, allí hubo un trabajo de archivo y sistematización y construcción de una base que está on line de libre acceso. Una vez identificadas las empresas, también está quiénes dominan la cúpula en cada período histórico. No es lo mismo que haya un dominio de empresas extranjeras porque esto implica otra connotación sobre el control de divisas, el tipo de inversión, a que sean nacionales.
_En una primera conclusión ¿Qué rasgo diferencial tienen las grandes empresas argentinas?
_Si lo analizamos respecto a diferentes períodos de tiempo, en cada momento podríamos identificar algunos cortes donde la cúpula empresarial nos está hablando de qué tipo de economía o cuál es el motor de la dinámica económica en cada momento. En la primera globalización, que es el clásico de 1880 a 1930, vemos que en la cúpula hay una gran diferencia entre los primeros diez lugares del resto. Son empresas muy capitalizadas, en general británicas que tienen servicios públicos o infraestructura, básicamente el ferrocarril. Es un ciclo bastante largo, son empresas bastante estables, que lideran la cúpula hasta la segunda posguerra, antes de la nacionalización entendida por el gobierno peronista. Es un ciclo estable que nos habla de una economía argentina bastante arraigada a los patrones originales de inserción en el mercado mundial o división internacional del trabajo. Pero también aparecen las primeras empresas de los grupos económicos como Bunge y Born, o Tornquist y ya hay una impronta industrial. Hay grandes empresas industriales muchas de capital nacional, lo cual es un dato interesante. Si vamos al período posterior, en la posguerra, allí hay un cambio importantísimo que tiene que ver con el predominio del perfil industrial. Se vio en los años 47,48 y 50 hasta el 71, donde se observa una la economía industrializada con empresas capitalizadas del sector. Esto se corta en el 71. Pero también hay, hacia el final del ciclo, una extranjerización fuerte de la economía, un predominio de empresas extranjeras en la cúpula. Y tomando el trabajo de Gustavo García que escribe uno de los capítulos sobre el período reciente, de los 70 a la actualidad, lo que podemos descubrir en la configuración de la cúpula es lo que en el último tiempo, hay una reprimarización de la economía, desindustrialización, y concentración bastante importante.
_¿Cómo impacta la globalización en la conformación de estas cúpulas? ¿En la extrajerización estos grupos nacionales siguen participando o desaparecen?
_Ahí hay patrones diferenciados. Lo que podemos ver en el larguísmo plazo es que hay empresas _y esto es bueno analizarlo con las herramientas que nos propone el análisis demográfico_ arraigadas desde tempranamente en grupos económicos más importantes que subsisten hasta el final en la cúpula y que están sobre todo en el sector agroindustrial. Nos pasa con Ledesma, Bunge. Atraviesan todo el siglo, pero porque se dedican a actividades clásicas de la economía argentina. Tenemos otras que nacieron en la posguerra, vinculadas sobre todo a grupos como Techint, que ingresaron a la cúpula posteriormente y hoy siguen estando. Tenemos grandes períodos donde muchas empresas nacionales que en su momento lideraron sectores o ramas, fueron adquiridas por grupos extranjeros. Ahí hay un quiebre. Eso pasó sobre todo en los años 60, volvió a pasar en los 90. Entonces, analizar la perdurabilidad de las empresas en la cúpula sirve para ver el nivel de rotación y los procesos. En la globalización lo que hubo fue un corrimiento del sector industrial al sector servicios, fomentando por las privatizaciones, la compra de grupos nacionales por extranjeros. Hay un conjunto de fenómenos que. Y después tenemos un período donde el motor de la economía ya no es lo industrial sino básicamente la actividad financiera. También se destaca mucho que las empresas cambian sus estrategias. La concentración y las estrategias de ampliación tienen que ver con esa lógica.
_¿Cómo es la comparación del capitalismo argentino o la cúpula empresarial con la de otros países? ¿Tiene alguna particularidad respecto de la región?
_Para comparar con países latinoamericanos tenemos una dificultad porque no tenemos trabajos similares en otros países. Hay teorías fuertes que están en boga hoy en el mundo, desarrolladas en universidades norteamericanas, que tienen que ver con esto de las variedades del capitalismo. Hay como una tipología que dice que en los países latinoamericanos las grandes empresas están dominadas por capital extranjero directo y esto implicaría en algún sentido una situación más débil de la economía porque los sectores de poder o dominantes tienen sólo propiedad extranjera o también aparecen grupos económicos de origen familiar, los cuales en la literatura siempre fueron vistos como una debilidad. Lo que se está viendo es que en la mayoría de las economías mundiales, Estados Unidos ha sido tomado como referencia, las grandes empresas tanto en Europa como en Asia, hay una impronta familiar importante en las empresas, con lo cual no sería una debilidad. Lo que tendría de distinto la Argentina es que la cúpula está dominada por grupos extranjeros, y en este sentido, participaría del gran concierto de empresas de la región, pero al mismo tiempo, hay un nivel de rotación de empresas muy alta y esto es clave si uno piensa que una economía es más estable si las empresas duran más. Eso nos marca una característica. Es una economía con volatilidad que puede identificarse como un rasgo diferente de otros países.
_¿Esto tiene que ver con lo que abordan en el libro referido al comportamiento de la clase empresaria y su incidencia en el frustrado desarrollo económico?
_Nosotros creemos que sí. Igual el libro plantea preguntas al respecto, porque si pensamos en el desarrollo económico de la Argentina, hablar del sector empresario sería uno entre tantos factores. Habría que poner el rol del Estado, los trabajadores. Ese no fue el objetivo de este trabajo. Pero sí sería uno de los aspectos que nos permite ingresar a las preguntas sobre por qué la Argentina, si bien es un país que tiene recursos y llevó adelante políticas orientadas al desarrollo económico, no termina de dar ese salto. Hay un conjunto de datos e hipótesis que tratan de dar una respuesta. Lo que sí es cierto y podemos ver es que donde hubo políticas orientadas a un desarrollo económico, en las grandes empresas esto prospera. Y en los momentos donde hay políticas más orientadas hacia una apertura al exterior, predominan empresas exportadoras de bienes, de divisas y sobre todo en los últimos años una reprimarización de la economía.